De pronto abrí los ojos, me encontraba en un prado verde lleno de pequeñas flores amarillas, estaba sentada en el pasto mirando el hermoso cielo azul, el aire tenía un agradable aroma perfumado, mientras las nubes formaban delicadas figuras que parecían estar hechas de algodón. El viento comenzó a juguetear mi cabello que volaba libre de aquí a allá… Me deje caer de espaldas con los brazos extendidos hacia los costados mientras disfrutaba del espectacular firmamento que poco a poco iba cambiando su tonalidad a colores rosas y lilas, mientras el sol comenzaba a ocultarse en el horizonte. Cerré los ojos e inspiré profundamente, nunca había sentido tanta paz como en ese momento… Era como si no tuviera ninguna preocupación, ningún dolor… ningún recuerdo… solo debía permanecer ahí, descansand

