Ya ha pasado una semana desde que llegamos a este lugar, la mayoría de las personas aquí vienen de diferentes lados, se pueden escuchar idiomas, atuendos y rasgos diferentes, me recuerda un poco a como era la cantina de la madame, la gente llega a realizar sus tratos comerciales, a descansar en medio de una ruta comercial y supongo que algunos otros solo a esconderse, como nosotros. Es un buen lugar para hacer eso, nadie aquí se fija en nadie, todos se dedican a hacer sus cosas e irse, y dado que es un lugar muy pequeño a mitad del desierto, no llama la atención y quien sabe si figure en los mapas. El príncipe Yuvén se ha recuperado más, en verdad se esta esforzando por recuperar la movilidad, todos los días toma sus medicinas en tiempo y forma, agarra sus muletas y comienza a dar pasos

