Al entrar a la casa principal, pude ver en el centro un gran tronco que sobresalía por el techo, desde afuera no me había percatado, pero parecía ser un árbol sosteniendo toda la estructura, frente a nosotros, sentados en una media luna, había un grupo de mujeres y hombres en completo silencio, observándonos, escudriñando nuestra apariencia y actitud. En medio de todos ellos, había una mujer de tez completamente blanca y cabellos negros como la noche, sus facciones eran delicadas y finas, su estatura parecía ser mas pequeña que las demás personas sentadas a su lado, la hacia parecer como si fuera tan solo una niña sentada entre los adultos. Sus ropajes eran sencillos pero la hacia ver elegante. Los hombres que nos habían recibido estaban parados justo detrás de ella. Su mirada estaba f

