Tal y como planeó Hizzand, estamos a minutos de llegar al templo, son casi las tres de la tarde y sobre nosotros hay un radiante sol que provoca una temperatura de veintitrés grados centígrados en todo el ambiente, o al menos eso vi en la televisión antes de salir del hotel mientras estábamos almorzando. Para llegar al templo solo existe una única entrada y se debe cruzar por un lugar en específico. Hizzand me explicó que no es el mismo lugar por donde salimos hace un par de días. Para entrar se debe cumplir con varios factores importantes. Uno: la entrada solo se puede atravesar a sesenta y tres kilómetros por hora, ni uno más ni uno menos. Dos: tenemos que estar a noventa grados de la entrada para poder cruzar. Tres: la entrada se encuentra en las faldas de una montaña. Dice Hiz

