Capitulo: 2 Dudas

2693 Words
Entonces yo estalló en carcajadas. ─ Tranquilo no te pateare. Jamás dañaría, ese cuerpo de Dios griego, que tienes – Pero enseguida que digo eso maldigo por qué no lo pensé. Si no que lo dije y en voz alta... ¡Carajo! Que vergüenza. ー ¿Crees que paresco Dios griego? – Más roja no puedo estar ¡Ah! tragame tierra y escupeme en el mar ー ¿Ah? Yo, bueno, creo que me duele mucho la cabeza a sí que podría descansar, un poco más en tu cama. Evado su pregunta y obvio cambié de tema. Veo diversión en su rostro, pero no dice nada más al respecto. ー Claro, descansa, vendré en un momento con algo para tu dolor. Luego veo como voltea para irse dándome una muy buena vista, de su exquisito trasero. Pero entonces lo escucho decir ─ Ya deja de mirarme el culo o pensaré que eres una pervertida. Escucho como ríe, y sale de la habitación, dejándome muy sonrojada y bastante avergonzada ¡Carajo! Me a pillado. Me recuesto en la comoda cama y minutos después aparece mi Dios griego ー Tómate esto, es buena para el dolor – Me pasa una pastilla con un poco de agua ─ . Gracias, ¿Oye cómo llege aquí? ー Bueno yo te traje. – Lo miro con algo de duda ー. ¿Tú? ー Si bueno, yo fui quién te golpeó a sí que te cargue, y te traje a mi casa. ─ ¿Me cargaste hasta aquí? – Sonríe y asiente. ー Bueno gracias. ー No fue nada, tú en verdad no pesas mucho, fácilmente podría llevarte ensima de mi todo el tiempo. – Al escuchar eso no puedo evitar ponerme roja, por favor ¿Que me pasa? últimamente parezco un tomate. ー ¿Cómo? – El me ve como si fuera obvio lo que dijo ─ . Eso, que tú no eres tan pesada. ー Bueno, gracias por decirme saco, de huesos. ー Yo no dije eso, de hecho, tu cuerpo es perfecto – Cuando el dice eso enseguida veo como sus mejillas están al rojo vivo, yo solo sonrió pues no soy la única que habla para después pensar. ー A sí que crees que tengo un cuerpo perfecto. – Veo como se rasca el cuello ¿Está nervioso? ─ Bueno la verdad eres bastante bonita. ー Gracias – Respondo algo nerviosa, Pero el cambia totalmente el tema y me pregunta algo que ni siquiera había pensando ─ . Oye si quieres puedo acompañarte a casa pues ya es bastante tarde. Y yo quedo como idiota, de nuevo ─ ¿Ah? – El me ve como si fuera estúpida ─. Que si quieres te acompaño a tu casa. ーSi bueno no tengo casa. – ¿Por que carajos dijeste eso? Me reprende mi voz interior. ─ ¿Cómo que no tienes casa? ¿Vives en la calle? ─ ¡No! Claro que no, lo que sucede es que mi casa está infestada, de ratas... – Pero que mierda estas diciéndo vuelvo a escuchar esa voz en mi interior. ー ¿Ratas? – Me pregunta el ー Si ratas, ya sabes son animales, roedores, bastante molestos que les gusta el queso, y... ─. ¡Si! si ya se que son, pero no entiendo, tu abandonaste tu casa por "ratas" ー ¡Claro que no! solo que en estos momentos, no puedo estar en mi casa... Pues contraté personas para que se encarguen de esos "animalitos" – Me mira comprensivo ─. Entiendo, entonces... ¿Dónde te quedarás?. ─ No lo sé – Pero puedo ver qué el medio sonríe ─. Bien, creo que estás de suerte, pues yo estoy rentando un cuarto... Yo nesecito el dinero, y tú necesitas dónde quedarte, a sí que si quieres hacemos negocio. ─ ¡Si! Sería muy bueno vivir con vos – ¡Carajo! Volví a hablar sin pensar ー ¿Enserio? ー Bueno, quiero decir, tu me debes el golpe a sí que imagino que me darás un descuento... – El sonríe y dice ─ Claro que sí, este cuarto donde estas muy cómoda, es el que estoy rentando dime ¿Te interesa?. ─ Si la verdad me gustas. – Maldita sea, de nuevo mi boca hablar antes de que mi cerebro trabaje ─¿Cómo? ─. Digo, el cuarto me gusta. Mierda pero que estúpida soy. ー Bueno pues es todo tuyo, tiene baño privado y puedes usar la cosina cuando quieras ー . Okey entonces, ¿Ya tengo donde quedarme? ー Pues si, – Ambos nos miramos por un tiempo y de repente empiezo a sentir calor, mucho calor, lo bueno es que esto, qué siento por el. Él también lo siente por mi, entonces mi parte malvada y pervertida sale a la Luz. ー Eh, quisiera ducharme. – Digo de repente. ー Claro ahí está tu baño – El señala una puerta y yo asiento, ー Gracias – Entonces me levanto de la cama, y comienzo a desnudarme enfrente a el, escucho como se aclara la garganta y dice ー Creo que mejor te espero afuera, cuando termines de ducharte bajas a la cosina hoy yo haré la cena. Mientras el habla yo continuo despojandome de mi ropa, y puedo ver claramente sus mejillas sonrojadas, y sus ojos muy abiertos, pero su mirada es de deyseo ー. Bien cuando termine bajaré. Sonrió al ver que el no se mueve solo me mira como si quisiera comerme muy lentamente ー Ya puedes por favor dejar de verme las tetas e irte. ー ¡Mierda! Lo siento – Veo que voltea pero como soy algo malvada, digo un hechizo, muevo mis dedos, y la alfombra donde el está caminando se mueve muy rápido y el cae de culo al piso y yo estalló en carcajadas. ー ¡Carajo! – Escucho como maldice ─ Seguro mañana te dolerá el trasero – Le digo. ー Ya deja de burlarte de mi. Responde el con algo de molestia, y diversión, luego sale rápido. Me doy una rica ducha y cuando salgo casi me da un infarto al ver a mi hermana acostada en la cama. ー ¡Mierda! ¿Que haces aquí? ー Uy, ese no es el modo de hablarle a tu hermana favorita ー Por favor Rous, eres mi única hermana ─ ¡Si! Ya se, pero si tuvieses otra yo igual sería tu favorita. ー No lo sé, tú eres muy intensa. — ¿Que? ¡Claro que no! Pero bueno, no estoy aquí para hablar de eso. ─ ¿Y por qué estás aquí? Mejor dicho ¿cómo me encontraste? Me mira como si tuviera dos cabezas y dice ─ Enserio, estár unas horas con ese humano, te hizo olvidar lo que somos. — ¿Ah? Claro que no, pero no entiendo ¿Qué haces aquí? —Bueno te encontré con un hechizo para localizar, sabes que soy buena con "esos" ー Y sobre qué, que hago aquí, bueno Fiona te está buscando ya sabes... Tú eres la "desobediente" ella siempre quiere controlarte. ーSi lo sé, ya me tiene harta – Respondo con fastidio ーPues me envió a buscarte, dice que quiere hablar contigo. Y Camil, no deberías involucrarte con ese humano. ─. ¿Por qué ? Yo solo estoy asiendo lo que la perra de Fiona nos dice. ─ Entonces, lo vas a enamorar para luego arrancarle el corazón. ─ Solo imaginarlo me causa nausias. — ¿Que? – Veo como mi hermana sonríe ─ Estás sorda hermanita. ─ No, claro que no. Y tampoco lo mataré. ─ Entonces ¿Que es lo que harás? ー Tu sabes bien que siempre que me toca hacerlo, yo escojo hombre mayores... y que hayan cometido algún delito, jamás asesinaría a un inosente y el, es el hombre con menos malicia que e conocido. Sus ojos no tiene esa oscuridad que últimamente tienen los hombres. ─ Si, también me di cuenta, ¿Es por eso que te gusta verdad? ─ ¿Que? No, claro que no, el no me gusta. ─ Si "ajam" digamos que te creo, entonces dime ¿por qué? estás aquí con un chico, que no conoces, y al cual le mientes. ーYo no le e mentido. ─ ¿A no? Entonces nuestra casa si está plagada de ratas ─ . Bueno tal vez si menti, pero aún así no me gusta. ─ Bien, por qué es mejor que te alejes de el tu sabes que sí, Fiona se entera querrá obligarte... Hacer lo que me obligó, a hacer a mi. – Por un momento su voz se quiebra. — No, ella no, me obligará a nada y tranquila que mañana mismo me voy y me alejare de el. ─ Bueno Camil, no te enamores, sabes que no podemos, y yo no quiero verte sufrir, solo alejate. ─ Si, si ya te dije que lo haré ─ . Bien, ya me voy, para que sigas jugando, con tu chico caliente. ─ ¡Oye! no le digas así. ─ ¿Que? Es la verdad, y disfruta la noche, deberías perder por fin tu virginidad, ya es hora... Mira que estás algo grandesita yá, y dices que eres una mujer muy moderna y con más de trescientos años sigues siendo virgen. ─ ¡Ya cállate!! Y largo de aquí vamos, 'Chu Chuzz' ─ Ya, ya, no me eches como si fuera un animal, que mala hermana eres. ─ ¡Ya largo! ─ Bien, bien adiós pero no olvides lo que te dije. Con apenas un susurro; respondo. No, no lo olvido. Me colocó la misma ropa y decido bajar. A despedirme, de... Mierda ni siquiera se su nombre. Bueno, me despedirme de el pues no quiero involucrarlo en mi mierda. Salgo de la habitación y camino escaleras abajo, la casa es pequeña pero muy bonita, es acojedora... Un verdadero hogar, cuanto deseara no ser lo que soy poder enamorarme, llorar, porqué algún idiota me engaño luego aprender a amar de nuevo y ser feliz. No lo sé tal vez tener hijos, yo deseara tanto ser normal. Pero de repente un exquisito olor y una, una voz cantando bastante desentonada me saca de mis pensamientos, sigo el sonido y el olor hasta que encuentro una escena muy tentadora. Pues tengo frente a mi al hombre más hermoso, con su torso desnudo... Está cocinando, y cantando... Horrible pero el baile que hace ¡Carajo! es tan exitante ver cómo mueve sus caderas, uy esos movimientos me están produciendo un cosquilleo en mi vientre es tan sexi. Entonces un carraspeo me hace reaccionar y cuando mis ojos encuentran los de el me avergüenzo pues me a pillado babeando. ─ Ya, deja de mirarme como si yo fuese tu comida, favorita, y quisieras brincar encima de mi. – Dice eso y sonríe con picardía, y yo le sigo el juego ─ Bueno tal vez tenga hambre. – Al escuchar eso sus ojos se abren mucho y es mi turno de sonreír. ─ Hace cuánto estás ahí observando me. Me pregunta, yo solo nuevo mis hombros restándole importancia. ─ Bueno el tiempo suficiente para saber que cantas horrible, pero mueves bien las caderas. — ¿A sí? Bueno ¿te cuento un secreto?. ─ Claro dime – Lo veo asercarse a mi y me susurra al oído; — Se moverme muy, pero muy, bien ¿Quieres que lo demuestre? – Esa insinuación me hace tragar grueso, y desear que me lo demuestre, ya mismo. ─ Creo que tengo hambre, que estás preparando.– Cambio de tema el se da cuenta y suelta una risilla ¡Imbécil! ─ Bueno es pollo. ¿Te gusta? ─ Claro, me encanta – Luego de una muy rica cena... estoy en el cuarto mirando el techo, y algo aburrida, pero entonces... Se me ocurre una maliciosa idea. Salgo de puntillas sin hacer nada de ruido, escucho que Ian... Sí ya nos presentamos, y ese es el nombre de tan sexy, hombre. El se está bañando así que es perfecto para lo que haré. Muevo mis dedos y le lanzó un hechizo a el agua entonces ya no sale, escucho como maldice y sale del baño yo corro a mi cuarto y me encierro... No antes de hacer lo mismo con el baño de visitas. Yo solo me río muy bajito, escucho como llama a mi puerta y digo. ─ Pasa esta abierto ─ Hola e Dios, disculpa por estar en estás fachas, pero no sé que carajos pasa en mi baño, y en de visitas, pero no sale ni una gota de agua y pues quería ver si me dejas terminar de ducharme en tu baño. ─ A claro – Le respondo tratando de no reír pues está todo blanco de jabón el lo nota y pone cara de molesto. ─ ¡No te burles! que no es gracioso. – Y solo eso basto para echarme a reír como loca. El me mira mal y entra al baño dando un portazo. ¡Hasta molesto es sexi! Me siento muy complacida pues verlo casi desnudo es colirio para mis ojos. Sale del baño me mira y sonríe con picardía ─ ¿Ya no estás molesto? ─ No, ya no, y gracias ─ No hay de que pues esta es tu casa. ─ Si pero ahora este cuarto es tuyo, pues tú lo estas pagando. — Bueno igual de nada. – Le respondo..─ Ya me voy. – Me dice. Cuando está por salir del cuarto muevo mis dedos y su toalla cae al piso ¡Mierda! esa vista es la mejor. Escucho cuando suelta una palabrota, y se queda muy quieto... Yo no puedo dejar de mirar su bien trabajado trasero. — Podrías por favor, dejar de mirar mi trasero, o pensaré que eres una pervertida, acosadora, – Me dice el con su voz ronca y sexi ─ Y quién dice que te estoy mirando. ─ Vamos, Camil puedo sentir tu mirada quemar mi culo. – Escuchar eso me hace reír fuerte. ─ ¡Camil! o te volteas tú, o lo hago yo – Me amenaza, pero lo ignoro totalmente y sigo deleitandome con la vista que me ofrece. — No, me volteare pues la vista que tengo es muy buena. Le digo con picardía. ─. ¿A sí? Bien estoces me volteo yo – Y lo hace. Entonces digo la peor estupidez. ─ ¡Santa madre! pero que cosa más enorme... ¿Como es que caminas con esa cosa ahí? –El sonríe pícaro y responde. ─ Acabas de decirle "cosa" a Ricardito. ─ ¿Que? O sea, le tienes nombre a éso. – Preguntó. ─ Ajam, ¿Así qué, te parece enorme? – Me sonríe pícaro. ─ ¡¡Ya!! Vete, de aquí deja de mostrarme, a tu "Ricardito" y largo no quiero tener pesadillas. ─ Ay, por favor ni que fuera el primer pene que ves, o ¿si?. ─ Yo, é bueno, ¡Dije Fuera! ¡Ya largo! – Pero como no veo que se mueve me levanto, y lo empujo, para que salga... Pero el me toma de las muñecas y me jala hacia su exquisito cuerpo. Puedo sentir su respiración. Cerca de mi rostro y cuando, regresa a mí algo de cordura intento zafarme... Pero lo único que logró es restregar me a su enorme. "Ricardito" y ahí sí, me quedo quieta. ─ En verdad, no sé qué me pasa contigo, se que sonará loco pero desde que te ví, quise hacer esto. ─ ¿Que co –No logro terminar de hablar, pues Ian a juntado sus labios a los míos, y la verdad, no me resisto mucho y le respondo el beso. Me toma de la sintura y yo me pegó más a el y ¡Mierda! Puedo sentir su cosa bastante despierta. Continuamos con nuestros besos el me levanta del piso camina hasta la cama y con mucho cuidado me acuesta cuando de repente salgo de mi burbuja de amor, y erotismo, cuando me doy cuenta que el sigue desnudo y si no paro ahora. Esto llegará muy lejos y eso no puede pasar o ¿si?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD