Minutos después ya más tranquilos él le pidió que lo acompañara a cenar, ya que por los inconvenientes que habían pasado él se sentía muy apenado y quería explicarle y compensarle por el mal rato. Después de pensarlo durante dos minutos sophie acepto porque sentía que merecía una explicación. Al menos eso era lo que se quería hacer creer para sí misma. Pero la realidad era otra porque no quería esta noche perder la compañía de ese apuesto caballero.
Después de una hora llegaron al restaurante ya decidieron caminar para darle la oportunidad a sophie de conocer un poco más la ciudad.
Ya en el restaurante estaban cenando, se pusieron al día ella le explico que estaba en Londres por trabajo. Él ya residía ahí, pero que pronto se mudaría también por trabajo. Hasta ese momento no intercambiaron sus verdaderos nombres.
Después de un rato ella le pregunto cuál era el motivo por el que él había reaccionado de esa manera. Y quienes eran esas personas. Él se mantuvo en silencio durante varios segundos porque ese tema no era grato para, pero esa era una explicación que le debía a ella.
- Mm, Aparentemente no quieres hablar de eso, pero considero que me debes una explicación. La merezco, ¿No crees?.
- Lo sé, y créeme que la tendrás. - Mattia le explico el porqué la había presentado como su prometida ante esa mujer. Valeri fue su pareja durante mucho tiempo. Nunca sintió amor por ella, pero en esa relación había mucha confianza y amistad, al menos él la estimaba demasiado y para ella él solo había sido una puesta. Dos años pasaron de relación, dos años en los que él no pudo enamorarse, pero ella lo intentó todo. Después de que mattia decidió ponerle fin a esa falsa relación ella lo traicionó revelando todo sus secretos a ese hombre llamando máximo. Secretos que eran exclusivos de su familia, pero por la confianza que había entre ellos mattia se los había revelado.
- En la universidad fui una apuesta para ella, Máximo y yo no éramos amigos y por eso él y ella armaron ese plan para verme sufrir. Pero como valeri no logro su cometido el cual era enamorarme, decidió darme un golpe bajo y revelar secretos de mi familia. Nunca la lastime, al contrario, yo la creí una persona importante para mí y mi familia porque ella siempre estaba entre nosotros, pero su objetivo era una estupidez y como no pudo lograrlo decidió traicionar a los míos. Mi padre perdió un negocio grande debido a ella.
Sophie observaba a mattia y en sus palabras ella podía observar que él estaba muy resentido ante esa persona y no lo haría hablar de él tema.
- Mira, no es necesario que sigamos hablando de este tema. Entiendo un poco el porqué actuaste de esa forma y no te preocupes, no debes explicarme nada.
- Siento que te debo una explicación.
- no, no me debes nada tranquilo. - Respondió sophie con una sonrisa en sus labios.
mattia se quedó observándola durante unos segundos. Le sorprendió que esa mujer fuera tan amable con él sin conocerlo. Ella se portó amable, comprensiva. Después de una charla amena entre ellos él le pregunto.
- ¿Qué harás esta noche?.
- no mucho, encerrarme en mi habitación supongo, ya que no conozco a nadie en este lugar.
- no puede ser eso cierto. Ahora me conoces ami, ¿qué te parece si te muestro la ciudad?, podríamos llamarlo un pequeño tour... - Sonrió anhelando una respuesta favorable para él. Por alguna extraña razón los intereses de él por esa chica habían cambiado y en mucho tiempo nunca había sentido tanta confianza con una mujer como lo estaba sintiendo con ella.
- No sé, es que...
- Prometo que te llevaré sana y salva a tu hotel. - La Interrumpe mattia levantando su mano derecha en son de promesa. A sophie le causo gracia su forma de actuar y aquel hombre ya le estaba dando un poco de confianza y es que era diferente a otros que solo se acercaban a ella para tratar algo más.
- Bueno, no pierdo nada con divertirme. - Respondí sophie correspondiéndole su hospitalidad con una sonrisa.
Salieron del lugar, mattia llamo a stefan para que pasara por ellos y ambos se dirigieron a recorrer un poco la ciudad en su camioneta.
Eran cerca de las 21 horas cuando ella vio una larga fila afuera de lo que parecía un club nocturno.
- ¡Oh!
- ¿Te sucede algo?.
- No, es que... ¿Qué te parece si pasamos por ese club?. Por el trabajo he estado muy estresada mi jefe me ha hecho difícil la estadía en Londres, es un completo idiota. - Dice muy molesta al recordar al idiota de su jefe.
- Vaya que clase de idiota se atreve a molestar una linda señorita como tú.
- El tipo de persona que es mi jefe, ¿Entonces, entramos?.
- Claro vamos. - Responde mattia.
Stefan aparco en la acera de este lugar, ellos se dirigieron a la entrada, pero una larga fila esperaba frente a ellos. sophie estaba lista para ir a formarse, Pero mattia la detuvo
- No, no, no. Tú y yo no iremos a hacer fila. - La detiene mattia para acercarse a la entrada del sitio.
Los guardias de seguridad estaban encargados para elegir a las personas que podían entrar. Cuando mattia se acercó a ellos lo reconocieron inmediatamente, era un empresario importante, aquellos hombres quedaron boquiabiertos al verlo ahí, y claro que le dejaron el paso libre para ingresar. A todo esto las personas de atrás se molestaron porque los había dejado entrar sin hacer fila. Si bien no era un club de mala muerte, pero tampoco era de 5 estrellas, mattia no frecuentaba este tipo de sitios, pero esta noche lo haría por complacer a aquella desconocida.
- Está lindo el lugar, ¿No crees?.
- Seré sincero, no es el tipo de sitio al que acostumbro frecuentar, pero está muy bien, está lindo sí. - Responde mattia inspeccionando el sitio con su mirada. - ¿Quieres un trago?
- Sí, vamos a la barra por unos.
Después de varios tragos, los dos se dirigieron a la pista para bailar. A decir verdad ambos se estaban divirtiendo como nunca. Este misterio que había entre ellos dos era tan excitante que el hecho de no conocer sus verdaderos nombres era perfecto porque esta noche se mantendría en el anonimato sin escándalos ni prensa por ningún lado, al menos las mujeres con las que él salía acostumbraban mucho a eso para llamar la atención de los medios de comunicación.
De un momento a otro empezó a sonar una canción que a sophie le encantaba y ya con unos tragos de más ella se volvió más confiada de sí misma, tomo a mattia por el cuello acercándolo a ella, y le susurro al oído.
- Eres muy lindo, ¿Lo sabías?. - a mattia esta confesión lo tomo por sorpresa pero
Sin pensarlo más, mattia la tomo por la cintura aprisionando su cuerpo aún más al de él. Ella aún sujetando su cuello sonrió por la cercanía que sus cuerpos tenían. De un momento a otro mattia la beso, sus labios encajaba perfectamente con los de ella. Sus labios estaban hechos como si fueran el uno para el otro, él no deseaba que ese momento pasara esa mujer lo estaba volviendo loco. No podía contenerse más, su cuerpo desprendía un sudar helado. Su m*****o empezaba ponerse duro por la cercanía de sus cuerpos, mattia sentía la necesidad de salir de ahí, tenían que hacerlo. Ambos lo deseaban, Ella con unos tragos encima, pero consiente sabia que quería estar con él y cuando ella sintió su m*****o poniéndose duro por encima de su vientre empezó a sentir una extraña sensación de calor recorrer su cuerpo. Sus mejillas se tornaron rojizas, mattia no paraba de besarla, pero sophie le correspondía gustosamente, ese momento era de ellos dos nadie podía interrumpirlos. Él cada vez más la aprisionaba a su cuerpo tomándola por la cintura, pegándola a su torso bien tonificado. Ante sus ojos ella era perfecta, una mujer inocente, divertida y de mirada traviesa, sus ojos eran como dos esmeraldas que él deseaba poseer.
Se acercó a ella y le susurro al oído
- Perdóname, pero no puedo más. Me estás volviendo loco. Te deseo con todo mi ser, eres la perfección hecha mujer.
Ella se quedó observándole después de esas palabras, estaban tan cerca que podían sentir el roce de sus labios, él no podía ni quería soltar su cintura. Pero ella tampoco no hacía nada por retroceder aún que estaba nerviosa y le asustaba lo que ese hombre le provocaba, pero aun así no quería que ese momento terminara.
Mattia subió su mano derecha posándola en el cuello de aquella chica, dejando su mano izquierda aún en su cintura para mantener la prisionera de su cuerpo. Se acercó hasta su rostro nuevamente rozando sus labios contra los de ella le susurro
- ¿Dónde habías estado? Te necesitaba desde hace mucho tiempo en mi vida.
Ella no podía creer lo que este hombre le decía, estaba roja como un tomate, si bien apenas lo conocía hace unas 3 horas, pero no quería apartarse de él, su cuerpo se negaba a retroceder.