¿Por qué ami?.

1432 Words
El día siguió su curso, todo lo que el señor David pidió se había hecho al pie de la letra. Cada vez se acercaba el momento para recibir a los socios y todo estaba listo. - Señorita D'marco pase ami oficina por favor. - ¿Me necesitabas?. - Pregunta sophie entrando a la oficina de David. - Sophie, los socios llegarán en una hora necesitó de tu ayuda para tener todo listo. - Todo está en su lugar David, tal cual lo pediste. - Me quitas un peso de encima, muchas gracias. Tenemos que hacerlo lo mejor que podamos para tener feliz a estas personas de lo contrario perderemos socios importantes. - Haremos nuestro mejor esfuerzo para hacerlo, y tú debes mantenerte tranquilo, verás que todo saldrá bien.- le hago saber con una cálida sonrisa tratando de aminorar su preocupación. - En serio, te lo agradezco demasiado. Todo este tiempo has sido de gran apoyo para mí y esta empresa, sin ti no hubiese solucionado todo tan rápido. Ahora solo debemos convencer a nuestros socios de seguir con nosotros. - Sabes que lo he hecho con el mayor de los gustos David, saldremos de este problema como equipo. - le respondo dándole ánimos porque este tiempo ha estado demasiado estresado por estos problemas y no es para menos, puesto que han sido noches tras noches de desvelo. - Es todo por hoy. Sabes te mereces un día libre, vete a descansar ya todo está listo para mañana. - Muy bien, te tomaré la palabra David. Tengo un par de asuntos que atender. Ese día me retiré de la oficina, yo también estaba muy estresada y necesitaba urgente un tiempo para mí, fuera del trabajo así fue. Pase el resto del día con mi amiga Nath, fuimos de compras porque necesitaba un poco de ropa nueva y también pasamos la tarde en un spa relajándonos. Esto era justo lo que necesitaba para recargar mis energías. Día siguiente Justo faltaban 2 horas para la importante reunión, estaba tan nerviosa porque anteriormente había escuchado chismes experiencia de otras secretarias, decían que el socio mayoritario era un tanto exigente y altanero. Yo no le conocía y algo dentro de mí creía que yo no sería la acepción que no le caería mejor que mis compañeras. Llegada la hora - ¿Sophie, está todo listo?. - si señor firreti, todo en su lugar. - Perfecto, esperaré hasta que todos estén en la sala de juntas para Aser acto de presencia. Pasaré por ti en un momento, tendrás que estar ahí conmigo. - Como tú ordenes David. Colgué el teléfono y me dispuse a preparar todos los documentos requeridos para la junta. - Señorita d'marco, todos los accionistas se encuentran subiendo. - recibe una llamada de la recepcionista. - OK, gracias. Haremos presencia para recibirlos, gracias señorita campel. - Le agradece sophie y corta la llamada para llamar a David. - David, los socios ya están subiendo. - Gracias sophie, ya paso por ti. En un momento salió David de su oficina, yo estaba afuera ya lista para seguirlo y así lo hicimos. Estábamos aún paso de entrar... - Sophie te noto un poco nerviosa, ¿Estás bien?. - No para nada David, solo que estoy curiosa por conocer a todos los socios de esta empresa. Llevo más de un año trabajando contigo y muy pocas veces vi a unos cuantos. Bueno aquí entre nosotros, le temo al temperamento del socio mayoritario pues ya sabes por su fama... - Susurre únicamente a él, Él sonrió levemente. - Lo sé, él da terror ja, ja, ja, pero no temas yo te cuidaré. - dijo en un tono bromista.- Pero tú ya lo conoces. - Dijo en un tono bajo. - ¿Entramos?. - ¿Acaso escuché bien? Quizá no, y nada más es producto de mi imaginación. Las puertas se abrieron, 3 hombres entre 40 a 50 años recibieron a David con una gran sonrisa, hicieron los respectivos saludos de igual manera me presento ante ellos, todos ellos muy amables. - Supongo que ya paso lo peor. - pensé para mí. Observe a David y estaba un poco inquieto como que quería preguntarle algo a uno de los socios. - Señor lombardi perdoné la pregunta, pero mi hermano mattia dijo que llegaría con usted, ¿le paso algo? ¿O por qué está retrasado?. ¡Oh dios mío! Mattia firreti no, no, no. Pensé para mi misma, a él sería la última persona que creí que vería. Si bien claro era el presidente de la empresa madre de los firreti en Londres, pero no sabía que era el quién llegaría este día, según se decía casi nunca se aparecía por aquí. Y jamás imaginaria que él sería precisamente el socio con mayor capital en las empresas. ¡Qué estúpida fui!. Pues que esperas tonta es el presidente claro que debe estar al frente de la empresa en este problema me dije a mi misma. Estaba ida no me concentraba en las palabras del señor David. - Sophie, Sophie... - Tanto que no me percaté que me estaba hablando. - ¿Si señor?. - Estás un poco pálida, ¿se siente mal?. - No, no es nada señor. - David se acercó ami un tanto preocupado pero siempre manteniendo la formalidad. - Señorita, tómese un descanso, la espero en mi oficina cuando la junta haya terminado. - Obviamente que iba a tomar esa oportunidad para salir de ahí no lo pensaría 2 veces para hacerlo. - Como ordene señor. - Respondí. - gracias.- le susurré estas palabras solo para él. Muy nerviosa me dirigí a la puerta para salir lo más pronto posible de ahí, moriría de la pena al ver al señor mattia. Me despediría si se entera de que sigo en su empresa. Le diría David lo que sucedió entre nosotros. ¿Qué pensará David de mí?, iba tan centrada en mis pensamientos que no fije por donde iba y choque contra alguien. Me pegué fuertemente la cabeza con el pecho de un hombre. - auch. - Me queje por el dolor. - ¡oh! Perdone no fue mi intención. - dije a apresurada inclinando mi rostro. Al pasar unos segundos no recibí respuesta estaba curiosa de saber contra quién había chocado. Levante la mirada y ahí estaba el frente ami. Era él, ese hombre a quien no quería ver, precisamente de él iba huyendo hace unos minutos. Se miraba imponente con su altura, su vestimenta elegante, cuerpo varonil, su barba tan bien definida, que robaba miradas. - ¡oh, diablos! Porque ami?!.-Dije sin pensar en mis palabras. Mattia Debía llegar a primera hora para la junta con la mayoría de socios, pero tuve un pequeño contratiempo que me impidió hacerlo. Me apresuré lo más rápido que pude pues tenía que resolver todas las dudas y problemas que teníamos en ese momento, y claro que había pensado en aquella señorita que me robo el aliento esa noche - ¿seguirá trabajando con mi hermano?, No lo creo ese día se miraba muy apenada y dudo mucho que aún siguiera en la empresa. ¿Pero y si está ahí? Diablos mattia a ti que carajos te importa fue solo una aventura de una noche. - Los pensamientos sobre ella nublaban su juicio que no sé percató por donde iba y justo estaba a punto de entrar a la sala cuando se habré la puerta y una señorita choca contra mí... - Oh perdone, estaba distraída no fue mi intención. - Se disculpa rápidamente inclinando su cabeza. Menos de dos segundos pasaron para darme cuenta de que era ella. Levanto su cabeza y cuando me vio... - ¡oh, diablos! Porque ami?! - La escuche maldecir. - ¿Perdone?. - Le pregunté, Se puso pálida como si hubiese visto al mismo diablo. - ¿Se encuentra bien señorita?. - Si, gracias, disculpe debo retirarme y Perdone nuevamente. - Vuelve a disculparse para salir apresuradamente casi corriendo. Volverla a ver de nuevo hizo que dentro de mí se removieran viejos sentimientos que he estado tratando de ignorar durante estos tres meses. No miento, he disfrutado tanto en volver a ver su hermoso rostro, pero nada es posible ente nosotros. - Este definitivamente no es mi día. No puede ser, si David se entera me despedirá. Muero de pena al verle el rostro al señor mattia, ¿qué pensará de mí?, ¿Por qué fui tan estúpida? Una noche tan linda no podía terminar siendo perfecta, claro que no, siempre tiene que pasar algo. Oh dios. - dije frustrada dentro del tocador.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD