Tú y yo
Todo empezó hace muchos años, no muchos tampoco, pero suficientes para poder relatar mí historia, decía Annie.
Aquel día de otoño, día amarillo como las hojas de los árboles ya desprendidas del mismo, el atardecer iluminaba el rostro de aquel hermoso muchacho, él hombre más bello que mis ojos jamás hayan visto, sonrió al verle y un escalofrío subió por todo mí cuerpo, sabía que ese chico iba a ser para mí.
Al pasar los días ya no lo volví a ver, y para mi suerte volvimos a coincidir, pero esta vez ya no era solo una sonrisa, sino que pude hablarle y si voz aún recorre mí cuerpo.
- ¿Cómo estás? Dijo.
- Bien. (mí voz toda temblorosa, y mí cara no entendía que pasaba)
- Por cierto Augustus, ¿y tú?
- ¿Yo? ¿Qué? (en mis respuestas podía notar que me había dejado con la boca abierta, no podía creer que el chico de mis sueños me estuviera hablando)
Asiente y ríe al notar cuan nerviosa me ponía estar cerca de él.
- ... ¿Y? (se queda mirándome, esperando que entienda lo que me ha dicho)
- Disculpa, Annie.
Intercambiamos números y ahí empezó la historia que hoy no tiene fin.
Todo el tiempo hablábamos el uno con el otro, me enamoré de ese hombre, y llego el día, nuestra primera cita, yo no sabía cómo iba a ser, y hasta que punto íbamos a llegar, pero iba dispuesta a todo por él.