Capitulo 54

1838 Words

Lyra ​El aire frío de la noche me golpeó la cara en cuanto salimos de la sofocante mansión de los Renard, y nunca un soplo de viento me había resultado tan refrescante. El olor a perfume caro, hipocresía y sándalo rancio de Dorian se quedó atrás, pero la sensación de haber caminado sobre cristales rotos todavía persistía en mis músculos. Kael no me soltaba la mano; su agarre era firme, casi posesivo, como si temiera que el suelo fuera a tragarse la realidad que acabábamos de imponer en aquel salón. ​— Lo hiciste —susurró Kael mientras bajábamos la escalinata hacia la camioneta blindada que nos esperaba con el motor en marcha—. Los dejaste sin palabras, Lyra. ​— Los dejamos —corregí, apretando sus dedos—. No podría haber sostenido esa mirada sin sentir tu peso detrás de mí. Ni sin ver

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD