Le obedezco y pongo mi mirada sobre mis rodillas, mis manos tocan mis muslos cerca de las rodillas, espero la siguiente instrucción por su parte. Estoy nerviosa y no sé por qué, quizás sea que en el pasado lo hacía en contra de mi voluntad y en esta ocasión lo hago de manera voluntaria y espero disfrutar, es un gran paso para mi ceder a alguien sin sentirme obligada hacerlo para sobrevivir, claro que tengo miedo, pero también sé que es necesario dar este paso para por fin darle la vuelta a este asunto también entender que no porque tengo una mala experiencia siempre vaya a hacer así, quizás este juego de amo y sumiso con Tomas sea de lo más seguro como agradable tanto que cambie de opinión y no lo sabre hasta probarlo con él. Tomas me sujeta el cabello me elabora un trenzado sencillo,

