Durante los meses posteriores tuvimos encuentros cada que se podía, en mi casa, el baño del laboratorio, hoteles y hasta el jardín del palacio, nos volvimos adictos a la adrenalina y a nuestros cuerpos, no había palabras de por medio, nuestra relación laboral era más cómoda y estable, estábamos logrando grandes avances medicamente hablando, mi pasantía estaba a punto de concluir y pronto debería volver a casa, un equipo de médicos quedaría a cargo del laboratorio en compañía de Arthur, era un proyecto a largo plazo y no podía quedarme por más tiempo, pese a ello me alegraba haber cimentado las bases de él, en la distancia continuaría aportando ideas para lograr el objetivo. Faltaba un mes y medio para mi regreso, los reyes me hicieron llamar al palacio, querían aclarar algunos puntos ace

