Y bueno a partir de ahí, todo fue en caída, claro que nunca volví a trabajar y por supuesto que nadie dijo nada y ni siquiera mi maldito jefe me había escrito alguna carta, por que claro él había sido él culpable. Jack, ese maldito, trato de buscarme en mi casa, claro que mi padre casi lo mata en cuanto trato de cruzar el jardín y mi madre ni se diga.
Yo me hundía cada día más en una enorme depresión, no comía y lloraba todo el tiempo. Y cuando llegó el día que supuestamente sería la boda, tome mi vestido y me lo puse, me mire al espejo y vi lo hermosa que me veía con mi cabello castaño, me llegaba hasta la cintura, mi piel era de color clara, mis ojos definitivamente apesar de ser color azul claro se veían hinchados de tanto llorar y como mis padres no estaban, baje al pequeño bar que tenía mi padre en casa, donde solo tenía algunas botellas lindas cada que llegara algún invitado o algo, yo no era de tomar mucho pero en este día valía la pena así que tome una botella de tequila y tome un sorbo y de verdad que horrible se sentía en la garganta, pero no dolía tanto como este dolor en mi pecho, después tomó otro sorbo más y otro y otro, así que me había tomado la mitad de la botella. Estaba muy ebria, bueno al menos así me sentía por que no podía moverme y aquel enorme vestido que había comprado para esa dichosa boda estaba todo desgarrado y manchado de uñas frituras naranjas que estaba comiendo. Parecía una loca con rímel corrido y mi labial rojo que según me había puesto, pero creo que al final de cuentas si parecía loca. Pero estaba tan mal que tome mi teléfono e hice lo que de verdad no hubiera hecho sobria; llamar a Jack.
-Julieta?-Respindio enseguida el malnacido.
-Jack… Jack. Dime que se siente ser tan estupido- No se por que pero el alcohol me daba el valor de por fin decirle todo.
-Julieta ¿estás ebria?
-Que te importa maldito, solo llame para decirte que eres un idiota y que no importa que hagas en tu vida, pero de verdad espero que te vaya muy mal y Justin en cuanto sepa lo estupido que eres te deje. -Upss.
-¿En donde estas Julieta? -Jack parecía preocupado, pero no creo que tanto. Me había botado.
-Bye idiota.- Oh wow creo que había salido mejor de lo normal, bueno a mi parecer eso sentía. Y como no tenia mas ganas de hablar le colgué. Y volví a llorar como tonta de nuevo, hasta que unos minutos después escuche como la cerradura de la puerta empezaba a abrirse.
-Julieta por dios hija.-Diablos al parecer mis padres habían llegado mucho antes. Pero yo me fui por completo por que al parecer me había quedado dormida. Y bueno no era al parecer por que así fue, ya que al despertar ya no tenía ese vestido de novia todo manchado y claro ahora tenía una horrible jaqueca, así que tome una pastilla.
-Toc, Toc…- Era la voz inconfundible de Missy y clar que era inconfundible ya que ella nunca tocaba y tenía siempre ese tic de decir Toc Toc.
-Pasa Missy. -Missy entró a mi cuarto, tenía apenas un día que no la veía, a veces venía y me ayudaba y es que, como había pedido una semana libre en el trabajo, claro que no se presentaría y aprovecharía sus vacaciones. Pero pobre, si solo se la pasaba o en su casa con su madre o aquí siendo mi paño de lágrimas.
-¿Como te sientes maldita ebria? -Ella se estaba burlando de mí y es que como dije antes, no solía tomar muy seguido, de echo para ser sincera nunca lo hacía más que en navidades la sidra.
-Ay callate, tú sabes lo que es tomar, en Nueva York siempre lo haces. Aparte me duele horrible la cabeza.-No podía ni siquiera tocar mi cabeza, por que hasta eso me dolía.
-Amiga enserio me preocupas y quiero que estés bien. Tus padres están preocupados, no puedes quedarte encerrada todo el tiempo necesitas olvidarte de esto.- Yo me quede callada, por que de verdad no tenia nada que decir. Todo era cierto -Aparte tengo que contarte algo, que tal vez te haga cambiar de parecer… -Ami cara de confusión lo decía todo, pero la de entusiasmo de Missy podría decirlo todo.
-¿Que?
-Pues digamos que mi compañera de departamento ¡se casará en una semana!
-Por Dios Missy, no puedes ver lo desdichada que soy y ahora me dices que tu amiga se casará…
-No seas tonta Julieta, hace un año conoció a un súper guapo Alemán y se comprometieron y se casará con ella en una semana, como el pasa el myor de su tiempo en Alemania por supuesto que no podra seguir trabajando en su ahora empleo… -Missy se notaba mucho más entusiasmada por eso que creía que por la misma amiga y eso que aún no la conocía.
-¿Y eso a mi…?
-Bueno que resulta que necesitará quien la remplace como secretaria del mismísimo Luck Heim CEO de HSM editorial.- Aun seguía sin entender.
-No se si recuerdes Missy pero yo no estudié para ser asistente, soy editora o bueno más bien lo era.
-Vaya que eres tonta amiga, eso lo puedes ver como una oportunidad para que puedas crecer en HSM y más siendo la maravillosa asistente del CEO-Y wow una bombilla se prendió dentro de mi cabeza, yo tenia una buena oportunidad y si quería una señal esta era.
-Tienes razón, podría trabajar ahí, que tan difícil podría ser y como dices podría demostrarle a ese CEO que soy una increíble editora.
-Lo vez amiga, todo tiene un por qué en la vida y está es tu oportunidad para por fin viajar a la ciudad de nuestros sueños. - Un aire de esperanza estaba en mí y creo que sería un increíble comienzo para mi, ya no tendría que quedarme toda una vida llorando por Jack, ni mucho menos empezar a trabajar en la tienda de verduras de mis padres. Que obviamente para nada era malo ya que ellos de ahí me lograron sacar adelante y eso se los agradecía muchísimo, si no que yo siempre esperé algo más e inclusive mis padres siempre apoyaban y soñaban con la idea que yo me fuera a Nueva York con Missy y ahora está era mi gran pero gran oportunidad.