El sanatorio ha sido de una gran utilidad no sólo para mí, sino también para mamá. Nos hemos tranquilizado y estábamos listas para comenzar la lucha por nuestra felicidad. Mientras estaba en el hospital, y después en "Pino Born" no tenía posibilidad de visitar a Slav. Y con Tatiana me fijé una conversación muy interesante. Por eso en primer lugar yo fui al centro. Todo el personal médico me recibió como una heroína, pero esto no me irritaba, al revés, hasta me gustó. - ¡Nastia, estoy muy contento que tú estás sana y salva! - exclamó Slav, cuando me vio entrar por la puerta. - Estas hablando muy bien, te felicito, - lo alabé y abracé. - Me preocupaba mucho por tú, cuando Tania me confesó que te secuestraron. Yo llamé a Iván, porque yo no pude por ahora salvarte, comprendes, - dijo él y m

