PATRICIA Me desperté con algo goteando en mi cara. Abrí los ojos y me di cuenta de que Daniela me estaba mirando mientras se chupaba los dedos, de modo que su baba corría por su mano hasta mi cara. Intenté sentarme, pero había algo pesado alrededor de mi cintura, y entonces recordé lo que había pasado la noche anterior. Miré y vi a Richard dormido, tratando de acurrucarse más cerca de mí, se veía tan tierno. Lentamente aparté su mano de mi cintura y la puse a su lado. Estaba emocionada de haber podido levantarme sin despertarlo, pero entonces Daniela lo arruinó todo. —¡Mamá!—, gritó y saltó a mis brazos. Miré y vi que Richard tenía los ojos abiertos y una sonrisa burlona en la cara. —No tenías que ser tan delicada conmigo cuando me quitabas el brazo, porque me gusta que seas brusca

