PATRICIA Me dieron el alta del hospital sobre las 7:30 de la noche y estaba más que lista para salir del hospital con mi pequeña. —¿Estás lista para irnos?—, preguntó Richard al salir del baño. —Sí—, respondí mientras me ponía la camiseta y luego me enfundaba los pantalones de yoga antes de levantarme lentamente de la cama del hospital, ya que todavía me dolía la zona lumbar. —¿Estás bien?—, preguntó Richard corriendo a mi lado después de verme hacer un gesto de dolor. Asentí con la cabeza y caminé hacia la cuna de cristal. Miré dentro y vi a Linette profundamente dormida. Me sentí mal por moverla, pero no iba a quedarme en el hospital más tiempo del necesario. La levanté con cuidado en brazos, caminé lentamente hacia el portabebés y la acosté en él. Di un paso atrás y me quedé mirán

