Narra AndrésConduzco hasta la mansión de Carlo pisando a fondo el acelerador. Sostengo con tanta fuerza el volante que los dedos comienzan a arderme. Sin embargo, nada de eso importa. Solo quiero llegar hasta donde esté Sara y asegurarme de que esté sana y salva. En mi mente intento procesar la escasa información con la que cuento. Lo primero es que ella está con él, la escuché gritar así que está en contra de su voluntad. ¿Él la buscó en la casa? ¿Ella fue hasta allá? Hay muchas dudas en mi cabeza y espero resolverlas rápido. Escucho los cláxones de otros vehículos cuando yo avanzo aunque tenga el semáforo en rojo. No me puedo detener por nada. Cuando por fin llego hasta aquella enorme vivienda, detengo mi carro de golpe afuera y corro hasta el portón. —Abran —grito, a pesar de aque

