-No tu no me puedes hacer esto ¡Yo te amo!- su aliento huele a alcohol. Me da asco.
-¡No te creo! ¡Si tú me amaras hasta ebrio la hubieras rechazado a Carrie! ¡Terminamos y punto! ¡Eres un imbécil! ¡Idiota!- estaba por irme de la habitación en cuanto me coge por el brazo fuertemente-¡No! ¡Tú no te puedes ir! ¡Tú estarás conmigo por siempre! ¡Así no te guste!
-¡Suéltame, me lastimas!
Me cogió de los cabellos y me obligo a besarlo. Entre besos trataba de pedir ayuda hasta que vi a Carrie con Eli le dieron en la cabeza con un florero de vidrio. Después vi como Javier se desmayaba en el piso.
-¡Emma!- gritaron las dos al unísono.
No puedo creerlo. Simplemente no puedo creerlo. No puedo decir nada. Estoy impactada. Enojada. Asustada.
Pero eso no me va a dejar como una tonta.
-¡Que estabas haciendo con mi novio! ¡Carrie! ¡Era mi novio! ¿Por eso te vestiste así? ¿Para provocarlo?-No puedo. Ya no quiero.
Salí de la habitación y corrí hacia la entrada, cogí mi celular que lo había dejado abajo antes de irme a dormir, escuchaba que me llamaban pero no me importaba. Ya no quería estar ahí. Me siento tan estúpida. Tan mal.
Para colmo está lloviendo. Igual no me importa. Seguí corriendo. No me importaba caerme, quería irme, desaparecer, no existir, no recordar.
Porque la acera estaba mojada me caí, dándome en el brazo, ahí pude notar todo lo que me hizo Javier.
Tenía un moretón muy grande en el brazo derecho y me estaba sangrando la cara, creo que fue por el vidrio del florero. Ahora por caerme creo que tendré otro golpe en la rodilla. Me duelen... pero no tanto como lo él me hizo... Siento algo en el pecho que no es dolor físico, es como algo punzante que me da directo al corazón. Tengo frio por la lluvia y no puedo dejar de llorar. Me odio por eso. Soy llorona. Quiero ser fuerte. ¿Yo cause esto? ¿No soy lo suficiente para él? No lo sé. Y no quisiera saberlo en este momento. Me derrumbo y nadie hace nada por ayudarme. No tengo a nadie a esta hora... son las 3:45 ¡Dios mándame alguien que pueda ayudarme!
En ese momento recibo una llamada de alguien desconocido.
No Diosito mándame a alguien vivo por favor que solo eso falta... que venga algún muerto y me lleve al más allá.
¿Qué? ¡Eso puede pasar! Son las 3 de la mañana y me han dicho que a esta hora es la hora de la muerte.
Siguen llamando. Déjame sumar los dígitos.
1
0 más 9 da 9... Mas 9...18 más 3... 21... ¡Hay que pereza!
Me percine y dije mentalmente:" si Dios quiere que valla con el diablo ¡Iré con el diablo!" Y conteste:
-¿Alo?
-¿Emma?- ¡Ay no! ¡El diablo ya sabe mi nombre!
-¿Eres el diablo?
-¿Qué? ¡No!-rio levemente-soy Jake.
-¡Jake!-solloce- ¡Ven acá! ¡Por favor!
-¿Qué te pasa Emma? ¿Estas llorando? ¿Dónde estás?
-¡Ven a verme por favor! ¡No sé dónde estoy! ¡Y tengo frio!
-Espera déjame rastrearte...-Paso unos segundos y me dijo- Ya sé dónde estás ¡Voy para allá no te muevas!.
Espere unos 10 minutos sentada en la acera abrazando mis piernas cuando veo que un Toyota Corolla se acerca a mí, se estaciona y sale Jake a mi ayuda.
Jake salió de su auto con una toalla sin preocuparle que estuviera lloviendo, y casi que corrió hacia mí.
-¡Emma! ¡Ten! ¡Ponte esto y entra al auto!-gritaba por no poder escuchar por la lluvia.
-¡Pero estoy mojada!
-¿Y eso que coño importa? ¡Entra ahora o yo mismo te cargo hasta allá!
Sin quejarme entre en el asiento de copiloto del auto y él lo hizo del otro lado.
Comenzó a manejar y no trato de hacerme ninguna sola pregunta de lo que había pasado, creo que porque él sabe que si me pregunta ahora me pondré a llorar como hace unos minutos debajo de la lluvia, por mi esta mejor que por ahora no lo haga. Los dos íbamos en un silencio que no era incomodo sino relajante, solo el sonido de la lluvia chocando con el parabrisas y las ventanas del auto, como caían las gotas por la ventana, deslizándose y después como desapareciendo, todo eso me recordaba a lo que había querido hacer hace un rato, todo lo que sentí, todo lo que pase, eso me hizo dar un horrible escalofrió por la espalda y brazos, eso y el aire acondicionado que el llevaba puesto y como yo soy friolenta apenas entre comencé a temblar. No le dije que apagara el aire porque... es su auto... a nadie le gustaría que le dieran órdenes a su auto.
-Si tienes frio o te incomoda algo solo dilo, no somos extraños Emma- dijo apagando el aire con una mano y manejando con la otra.
-Gracias- dije mirando mi brazo con el moretón, lo tape con la toalla antes de que el pudiese verlo.
Llegamos a su casa en silencio, entramos y él me dijo "quédate aquí" antes de que se fuera a una habitación.
Después de unos minutos volvió con su abrigo n***o y otra toalla.
-Toma sécate un poco y ponte esto.
-está bien.
-espérame aquí ya vuelvo.
Asentí con la cabeza y deje que se fuera a la cocina (sé que es la cocina porque está abierta y se puede ver todo).
Después volvió conmigo con un café con leche caliente en sus manos y se sentó al frente mío.
-no sé si te gusta con mucho dulce así que no le puse-dijo eso cuando ya había probado la primera cucharada.
Hice una mueca mirándolo fijamente y dije - si me gusta dulce- y el solo se rio por lo que paso y después puso dos cucharadas de azúcar al café.
Lo probé y si, esta al punto- está perfecto gracias- dije tomando pequeños sorbos del café.
El solo me miraba mientras lo hacía, termine el café y me seguía mirando, me incomodaba un poco y jugué un poco con la bragueta del abrigo que él me había prestado, pero me di cuenta que... me quedaba... era casi de mi tamaño, después lo entendí.
-Jake -hice una pausa- ¿este era el abrigo n***o que siempre llevabas al colegio?
Me sonrió dulcemente girando un poco la cara- ¿Aun te acuerdas de él?
-Claro, siempre lo llevabas y yo te cogía la capucha y te la ponía molestándote-ese recuerdo vino a mi mente haciendo que me desmotivara un poco, él no lo noto, o eso creo.
-Esa pijama me recuerda al uniforme del colegio- sorprendida veo mi pijama.
-¡Cierto! No me había dado cuenta- mi pijama era una blusa blanca y unos calentadores largos azules.
Nos quedamos unos minutos en silencio, me tranquiliza un poco más y creo que él lo noto así que rompió el silencio.
-¿Que paso Emma?
Suspire. Llego el momento.
Le conté mirando mis manos todo lo que había pasado, desde que mi prima Carrie había llegado hasta lo del florero en la cabeza de Javier(Claro que no le conté los golpes que tenía en mi brazo, sé que se preocuparía mas) todo lo escuchaba atentamente y cuando llegue a la parte de cuando encontré a Javier besando a Carrie el cogió mis manos y las apretó fuertemente, como diciéndome "no llores, yo estoy aquí" pero a la vez tenía el ceño fruncido y viendo a mis manos, termine de contarle mientras él jugaba con mis uñas a ver quién puede más.
-... y eso fue lo que paso- hice una pausa- como ahora no tengo a donde ir y mis amigas están durmiendo a esta hora, le pedí a Dios que me mande a alguien y en ese momento me llamaste- note eso demasiado extraño- cierto ¿porque me llamaste?
-Ahh... porque tengo registrado en mi celular muchos números desconocidos y entonces... llame a uno y ese era el tuyo.
-ahh... está bien... sé que esto te sonara incomodo pero...- me interrumpió- si te puedes quedar a dormir el tiempo que quieras.
-¡Muchas gracias!- me tire encima de el para darle un abrazo.
Literalmente me tire encima de él.
Como peso tanto él se fue con silla y todo hacia atrás conmigo encima de él.
- Carajo - dijo el por el golpe que se había dado en la cabeza.
-Lo siento- dije riéndome.
Pero a él no le causaba gracia, creo porque estaba con una cara demasiado seria.
Me quede callada, confundida y viéndolo fijamente a esos ojos color celestes preciosos.
En un abrir y cerrar de ojos yo estaba debajo de él retorciéndome de la risa y el dolor mientras él me hacía cosquillas.
-El que ríe último ríe mejor ehh- dijo con un tono burlón.
-¡No! ¡Ya! Jaja-las lágrimas de risa no tardan en caer- ¡No Jake Ya!- me vino otro recuerdo a mi mente, ese fue bueno porque ya sé cómo hacer que pare de hacerme cosquillas.
Entre risas trataba de alcanzar su abdomen y cuando lo alcancé lo apreté con mis manos haciendo que el parara de hacerme cosquillas y él sea el que se retuerza del dolor.
-Te dije que ya Jake, así que yo gane- deje de torturarlo con mis manos, para pararme y ayudarlo a pararse.
-Nos paramos y dijimos al unísono - vamos a dormir- nos quedamos viendo y yo pregunte- ¿dónde dormiré yo?
-Donde tú quieras.-dijo el viéndome con una sonrisa.
-¿no crees que dormiré contigo en tu habitación?
-¿o prefieres dormir en el sofá?- analice las dos opciones.
Una hermosa cama con mi ex-novio y ahora amigo, o un horrible sofá color café incomodo, chiquito y con olor a comida vieja.
-¿puedo dormir contigo?
-Cuando desee- me abrió la puerta de su habitación y me invito a pasar con su mirada dulce.