Ambos se ven claramente preocupados por mi reacción aunque sospecho que se preocupan más por lo que le haré a Mary que por mis sentimientos
- Espero que no tengamos que llegar a eso – responde Kaleb
- Esa chica con la que sales, también debe prepararse… mi hermanita no es muy suave cuando se molesta.- ven se los dije, se preocupan más por ella.
- No te preocupes, yo me encargaré de protegerla. - Eso ya lo veremos, Kaleb...
- Eso espero, no quiero que alguien salga lastimado.
- No somos tan infantiles como para hacer alguna tontería. - Tú no eres tan infantil ¿adivina quién sí lo es?
- Ojalá y sea cierto. También quería preguntar ¿Qué hacia Tanner aquí?
- Veo que Artemis te informó
- Así es
- No tienes de que preocuparte, lo tengo todo bajo control – Kaleb vuelve a sentarse
- Sabes que puedes contar conmigo ¿verdad?
- No te preocupes, puedo manejarlo y te enteraras a su debido tiempo.
- Bien, creo que es hora de regresar…. Artemis debe estar buscándonos- Peter se dirige a la puerta
- Peter, recuerda lo que te dije
- Tranquilo, soy una tumba
- Gracias – Veo a ambos salir de la oficina mientras Atena, Dalton y yo los observamos por el pasillo mohoso de una de las paredes.
- No entendí nada – dice Atena - ¿Romperán el compromiso?
- Eso parece – dice Dalton con la vista fija en la oficina
- Esto apesta, creí que Peter haría entrar en razón a Kaleb, pero ¿se pone de su lado? Esto es extraño, ¿verdad Artemis? – aunque sé que Atena se dirige directamente a mí, no puedo responder. No tengo idea de lo que ofreció Kaleb a cambio de que Peter cediera ante él, ¿tan grande fue la oferta que no le importaron mis sentimientos? ¿planea obligarme a obedecer? Esto no esta bien. Nunca, ni remotamente me ha obligado a hacer algo que no quiero… todo lo contrario, me ha complacido en todo lo que he pedido y lo que no… ¿Qué hago?
- Es mejor que salgamos de aquí – digo y sin más, regreso por el estrecho pasillo hacia la habitación mohosa.
- ¿Artemis? – Atena me llama, pero decido ignorarla.
- ¡Espera! – grita Dalton detrás de mi
- ¿Qué? – pregunto irritada mientras los espero fuera de la habitación mohosa.
- Primero que nada, debes calmarte ¡pareces una loca! – Atena me toma del brazo – Entiendo lo que sientes, pero no puedes actuar impulsivamente. Pensemos en que hacer.
- Odio decirlo… pero ella tiene razón – Dalton nos alcanza – Creo que debes calmarte y pensar con la cabeza fría.
- Exacto, Arte; piénsalo ¿sí?. ¿Qué es lo que en verdad quieres? Antes solías decir que lo hacías por Peter y la empresa, pero ahora; Peter quiere romper el compromiso ¿Seguirás resistiendo? ¿Amas tanto a Kaleb? ¿Más que a ti misma? – Veo a Atena a los ojos mientras sus palabras hacen que me confunda…
- Yo… no lo sé – digo con voz apagada – Kaleb… siempre ha sido él ¿me entienden? Nos íbamos a casar y aunque al principio me resistía, ahora en verdad lo quiero – mis ojos se cristalizan – Me duele ver que a él no le intereso ni un poco… solo tiene ojos para Mary; ¡todo sería más fácil si ella fuera una perra! ¡pero es una gran persona y es bonita!
- Tú también eres bonita – comenta Dalton
- ¿Quieres decir que no es buena persona? – le pregunta Atena
- Bueno…
- Mejor cierra la boca – lo sentencia – Artemis… por más que lo quieres, no puedes obligarlo a estar contigo… lo mejor que puedes hacer es superarlo y tratar de rehacer tu vida.
- ¿De que hablas? – de pronto estoy muy irritada y quiero golpear a alguien – ¿Quieres que me dé por vencida?
- Tu escuchaste a Kaleb, adora a Mary… - Dalton me ve con cierta lastima en los ojos, eso no me gusta
- No me veas así…
- Artemis, es normal lo que sientes. Nunca antes te habían roto el corazón… esa desesperación, rabia, ganas de golpear a alguien o de llorar – Dalton toma mi mano – Es normal, solo tienes el corazón roto
- ¿Y que hago? – pregunto mientras una lagrima se resbala por mi rostro
- Aguantar hasta que puedas ser la misma de antes
- No quiero aguantar eso… No puedo volver y verlos bailar, sonreír y convivir tan tranquilamente mientras este fuego me consume.
- Entonces, debemos apagarlo – comenta
- ¿Qué quieres decir? – lo cuestiona Atena – No hablaras de eso…
- Con una botella bastará – se defiende
- No, ella jamás a tomado una sola gota de alcohol
- Eso hará que se sienta mejor y podrá sacar toda su ira…
- ¿De que hablan?
- El propone, ahogar las penas en alcohol
- ¿Funciona? – pregunto a Atena
- Bueno… ayuda bastante, al menos; a mi sí
- Bien, entonces hagámoslo – necesito aliviar el estrés
- Esto saldrá mal – comenta Atena – Pero estoy dentro.
- ¿Cómo conseguiremos alcohol? – pregunto
- Yo me encargo – veo a Dalton sacar su móvil de nuevo
- ¿Acaso resuelves todos tus problemas con un mensaje?
- Algo así – dice mientras guarda su móvil – Pero solo los más básicos…
- Ere increíble – Atena lo dice con un toque sarcástico
- Gracias – él claramente ignora su sarcasmo – Ahora, ¿estas segura de esto?
- Sí
- Entonces, debemos regresar a la fiesta
- ¿Enserio? – pregunto irritada
- Sí, debemos pasar desapercibidos - luego de esto se encamina a la fiesta
- Esto será divertido – Ahora yo soy la sarcástica.