Atena...
- Atena – la voz de Nico me saca de mis pensamientos
- ¿Sí? – digo
- Para sacudir las cosas debes agitarlo – dice señalando el palo con plumas que tengo en la mano
- ¿agitarlo? – pregunto
- Sí, agítalo – dice molesto
- Claro – muevo el palito con plumas o como dijeron los chicos, el plumero
- Debes agitarlo sobre las cosas para quitarles en polvo – me explica irritado, lo veo confusa. Hago lo que dice y agito el plumero derribando una pila de libros en el proceso - ¿Sabes qué? – dice acercándose a mi – Eres un caso perdido – me arrebata el plumero mientras me mira con reprobación – solo nos atrasarás – dice
- Entonces deberías hacerlo tú mismo – respondo igual de irritada
- Y tú deberías aprender lo básico para poder vivir – dice
- Eres un…
- Bueno, chicos. Creo que terminamos por hoy – Mary interfiere para que no lleguemos a golpearnos como la anterior vez
- ¡Gracias a Dios! – Nico deja caer el plumero sobre una mesa
- No entiendo porque sigues viniendo aquí, ni siquiera eres becado – digo
- Sino viniera a ayudarles, Mary y Aste harían todo el trabajo porque tu no sabes ni atarte los zapatos – contraataca
- Me ofendería sino fuera verdad – digo sínicamente, él rueda los ojos molesto para luego marcharse
- ¿Por qué no pueden llevarse bien? – pregunta Mary
- Él es quien siempre busca pelea – me defiendo. Ella suspira en derrota
- Como sea, debo irme
- ¿Iras a ver a tus abuelos? – pregunto emocionada
- Sí, Pa no se siente bien
- ¿Qué tiene? – pregunto preocupada
- Tranquila, solo es su diabetes – dice – Siempre sucede
- Iré contigo
- No, planeo volver pronto y si vamos juntas, no querrás regresar hasta mañana – dice – Así que quédate
- Está bien – digo en derrota.
Mary se tardó más de lo que había mencionado, pero al regresar dijo que su abuelo estaba mejor así que eso me tranquilizó y me dirigí a mi dormitorio, tomé una ducha antes de bajar a comer algo y como una tonta, olvidé que solo tengo un par de zapatos.
- Puedes ponerte unos de Mary – dice Asteria señalando una pila de zapatos – No creo que ella vuelva a usarlos
- ¿No se molestará?
- No, ella tiene más y mejores
- Claro – digo, no es que tenga mucha opción
- Si eres la becada de la Familia Soleil ¿Por qué vienes en ese estado? – pregunta
- Bueno… es mi culpa, este tipo de cosas suelen pasar con chicas que salen al mundo real por primera vez – respondo – Estoy orgullosa de conservar esa maleta – digo señalando mi pequeño equipaje
- Claro – ella me ve extrañamente de nuevo - ¿Tienes hambre?
- Mas de lo quisiera admitir
- Bien, entonces vamos a cenar – dice arrastrándome de nuevo por los pasillos y escalera, después de caminar por varios minutos por fin llegamos a lo que parece ser una cafetería; un bufete esta justo en el centro del enorme comedor, mesas muy elegantes están esparcidas por todo el lugar, es como si se tratase de un banquete
- Impresionante ¿verdad?
- No lo esperaba así – admito, el comedor (si se le puede llamar así) es más parecido a un enorme y lujoso salón de banquete, las mesas están ordenadas y preparadas a la perfección, hay personal sirviendo las mesas y varios alumnos eligiendo personalmente su comida en la enorme mesa del centro, noto que hay una escalera a lo que parece ser un segundo nivel dentro del comedor, pero allí solo se encuentra una mesa; la cual está vacía.
- Allí están los chicos – dice, logro visualizarlos – Vamos – dice y me arrastra por las mesas mientras llamamos la atención de los otros alumnos, al llegar a la mesa Aste se sienta haciendo que yo también lo haga en la silla que está a su lado.
- Al fin llegan – Nico nos recibe con su humor acostumbrado
- Lo siento, necesitábamos una ducha – dice Asteria, ignorando su tono
- Claro, deberían ser mas cuidadosas con sus horarios. Si llegan tarde a una clase… bueno, será desastroso.
- ¿Por qué tan irritado? – pregunto – Este lugar no es la gran cosa como para preocuparnos por ser expulsadas
- Cariño – dice Asteria - ¿ya te diste cuenta del lugar en el que estamos ahora mismo?
- En un internado – respondo
- No cualquier internado – señala una mesa a nuestra derecha – Ellos son los herederos del trono de Dinamarca, por allá están los hijos de empresarios y millonarios – dice señalando otra área del salón – Hijos de políticos, funcionarios, presidentes y porque negarlo, hay varios hijos de narcotraficantes y estafadores – dice
- ¿Cuál es tu punto? – pregunto
- Este internado es la cuna de toda la realeza de Europa y parte de Asia, empresarios, artistas, políticos y presidentes envían a sus hijos aquí, para prepararse académicamente y ocupar su lugar en su respectiva familia
- ¿Eso que tiene que ver con nosotros y la expulsión? – pregunto
- Somos becadas – responde Asteria – Para ellos somos como una mosca en su pedazo de pastel y aprovecharán cualquier descuido para echarnos a la calle
- Es por eso que se creen con el derecho de molestarnos – dice Nico, provocando que lo vea extrañada. Es decir, él no es becado ¿Por qué lo molestarían?
- Por eso y porque saben que no podemos hacer nada – responde Mary
- ¿Todos son becados? – pregunto para asegurarme de no estar equivocada
- Bueno, Nicolas no lo es – responde Asteria
- ¿Entonces?
- Mi primo es el heredero al trono de Dinamarca – responde Nicolas – Digamos que llevamos cierta enemistad por eso, la prensa y la opinión pública siempre ha estado de mi lado y él cree que quiero su corona – dice riendo
- ¿Por eso te marginó? Y yo que creí que era por tu maravilloso encanto– él me dedica una mirada asesina
- Así es, diste en el clavo, está celoso de mi encanto – toma un sorbo de su jugo – Pero no podría estar más feliz, es decir; estoy rodeado de chicas hermosas o al menos la mayoría – dice viéndome directamente provocando que quiera golpearlo.
- Cuida tus palabras, recuerda que Mary está con un pez gordo – Asteria sonríe orgullosa de su amiga
- ¿Un pez gordo? – pregunto
- Verás – dice Nicolas – Nuestra vida era una guerra constante desde que llagamos, pero Mary logro enamorar a uno de los K´s – dice dejándome confundida, pero al saber que es un problema de amor, prefiero no seguir preguntando
- Así es, ahora ella tiene un poco de poder aquí dentro y es por eso que casi no se meten con nosotros
- Basta chicos – dice Mary
- Hablando de ellos, ¿Cuándo vuelven? – pregunta Asteria
- Dijo que dentro de un mes
- ¿Qué?
- Sí, dijo que tenían asuntos familiares
- Quiere decir que vendrán con Su majestad – eso llama mi atención
- ¿Vendrá la reina? – pregunto, ellos me ven extrañados para luego romper en risas
- No, para nada – dice Nicolas mientras se limpia las lágrimas que salen por sus ojos de tanta risa – Nos referimos a Artemis Saint-Claire – dice – La llamamos su Majestad porque prácticamente es la reina de este lugar (eso sin poner un pie en este sitio), y se podría decir que cuando herede la fortuna de su familia tendrá más poder que una familia real – me explica
- Sí, podría ser raro para ti que nos refiramos a ella de este modo ya que te criaste con ella, pero la verdad es que no somos los únicos en llamarla así
- Entiendo – digo mientras decido concentrarme en la sopa que tengo enfrente
- Sí, ¿ves esa mesa? – señala el segundo piso
- Sí – respondo
- Pues es el lugar de esos 5 engreídos – dice Nico
- Parece que les guardas rencor – opino
- No, solo hemos conocido a cuatro de ellos
- Los K´s – aventuro a decir
- Sí, ellos. No entiendo la estupidez con sus nombres – Nico parece irritado de nuevo
- A mí me encanta, ellos son muy masculinos y es muy original – Asteria suspira
- Voy a vomitar mi sopa – se queja Nicolas
- Ellos nos han ayudado en varias ocasiones – dice Mary
- Y no me quejo, solo digo que son engreídos y se portan bien solo cuando tu estas cerca
- Bueno, suficiente charla; mañana tenemos clase así que a comer y luego a la cama – Mary se concentra en su comida
- Sí señora – dice Nicolas
- Mañana será un infierno, pero debes aguantar hasta que llegue su Majestad – dice Asteria – Con ella a tu lado, seguramente no te molestaran
- Claro – digo mientras mastico la comida que me sabe a cartón