Me giro ante la voz, el hermano de James, Jas, está justo detrás de mí. Jadeo, dando un paso atrás para que mi espalda se presione contra la de James. Su mano libre se posa en mi cadera. Los ojos de Jas captan cada detalle, su mirada deteniéndose en el anillo en mi dedo. Sus labios se aprietan, antes de que mire por encima del hombro de James hacia Dante. —¿Él manipuló a Ravenna para llegar a ti? —Así es, hermano mayor —dice James, sus dedos apretándose en mi cadera. —¿Cuánto tiempo llevas escuchando? —El suficiente para ver a tu mujer ponerse entre tú y una pistola cargada. —¿Y no me ayudaste antes? —Lo tienes bajo control —Jas cruza los brazos. —Como siempre. James da un único movimiento de barbilla. —Dante y yo estábamos discutiendo cerrar el trato. —Te venderé los casinos. Pero

