—Lucy Cold estuvo en acogida con Gretta —repite Anton. Mi mano libre se cierra en un puño, la potencial traición de estas palabras cortando mi estómago. No hay forma de que Lucy esté aquí por coincidencia. Lo que significa que ha venido bajo falsos pretextos. Esta es la mujer de la que me he enamorado. La que quiero que sea la madre de mi hija. La que he tratado con nada más que respeto y amabilidad. Y está conectada con la última jugadora femenina del club. —Ella es la persona que ha estado llamando a Gretta una y otra vez. —No. —Sí —responde Anton con un rumor—. Gracias a Grayson Walton, que aparentemente ha instalado cámaras frente a tu casa, tenemos vídeo real de ella registrando tu despacho mientras llevabas a Lisa al pediatra. —¿Te lo dijo? —En realidad te lo envió por email.

