Me pongo de pie, con la cámara aún en la mano, pero aparte de eso, soy una Amy completamente nueva. Al menos por fuera. El maquillaje que llevo resalta cada atributo mientras parece hecho sin esfuerzo; la ropa complementa mi figura sin ser demasiado ajustada ni demasiado obvia. Y la forma en que se siente… Henry debe saber que tengo sensibilidades sensoriales, porque cada prenda que probé se deslizaba sobre mi piel. O quizá toda la ropa cara se siente así. Mi mano libre se desliza desde mi cintura por mi cadera justo cuando la puerta se abre. Henry entra en la cocina pero se detiene cuando su mirada encuentra la mía. —Amy. Mi mirada cae al suelo. —Henry —empiezo, completamente abrumada ahora. Estoy literalmente cubierta de pies a cabeza con regalos suyos, y esto es un sentimien

