Capítulo 8. Dolor, ira y aceptación. Con la noticia no solo Edrian está deshecho; su familia no puede creer que personas tan honorables se hayan atrevido a tanto. Todos se encuentran en un estado de poca aceptación, mientras que Siena es la única que se atreve a sonreír ampliamente. Después de todo, ella será la única que le dará un hijo a Edrian, lo que la hace sentir ganadora. —Edrian, hijo, mira lo que llegó para ti, es una nueva carta de la universidad —dice la madre de Edrian, quien le entrega la carga, orgullosa de que su hijo aún sea legible para una carrera digna. —Abre la Edrian. —Sus hermanos lo apoyan, pero Siena no está muy feliz; incluso, ella ha estado escondiendo varias cartas para que él no las vea, pero hoy no ha corrido con la suerte, ya que su suegra la ha de

