Capítulo 7. Despedida. Cristal lo enfoca con dolor. Su padre la sostiene y su madre trata de consolarla, mientras que Siena y su padre esperan orgullosos en la entrada. Al ver la sonrisa de Siena, Cristal se suelta de su madre y camina a la casa, donde ve a Edrian tomando sus cosas, listo para salir, lo que la llena de ansiedad; su corazón no lo resiste. Ambos se miran, él se aproxima y sin pensarlo él la besa apasionadamente, haciéndola derramar lágrimas, ambos sintiendo una presión en su pecho al alejarse. Cristal lo ve impaciente y se mueve hacia él tomando su mano de manera temblorosa. —No te vayas, Edrian, no nos dejes—pide ella, mirándolo fijamente. —Perdoname.—dice en con voz ronca. Ella niega bajándole la mirada, aprieta su mano sin querer soltarlo. —Por favor… —pide supli

