51

1259 Words

Jimena González despertó en su cama con el cuerpo todavía temblando, el eco de Álvaro dentro de ella resonando como un latido que no podía silenciar. La noche anterior en la oficina había sido un quiebre: sus manos desnudándola, su voz jadeando "Te amo" mientras se entregaban en el sofá, el placer rompiéndola en pedazos bajo el peso de su verdad. "No te dejo ir", había susurrado después, y ella lo había sentido, el calor de su piel marcándola como una promesa que no podía ignorar. Pero el mensaje anónimo —"Victor cayó, pero el juego sigue"— y el nombre de Klaus Berger pesaban en su mente, una sombra que amenazaba el poder que habían ganado. Sofía bajó a las siete, su pijama arrugado y los ojos brillantes de curiosidad mientras tomaba una taza del armario. —¿Qué te pasa hoy? —preguntó, s

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD