Cuando salgo del estudio puedo respirar con tranquilidad. Revelar parte de lo que me tiene dando vueltas la cabeza, no es alimentador revelarlo. Hablar de un posible rompimiento y de alguien que se me lanzó encima como un depredador, no es fácil, teniendo en cuenta que tengo sentimientos hacia esas dos situaciones. Ignoro las palabras que se pueden escuchar a través de las paredes del estudio, tratando de colocarle un final a esos pensamiento. Los muchachos salen uno en uno, en fila con la mirada hacia adelante sin desviarla ni un grado. Paso rígido y lento, espalda recta, marchando hacia adelante sin detenerse, como perfectos soldados ignorando a un caído. Gruño de desesperación ante su actitud infantil, pero al mismo tiempo agradezco que no me hagan mas preguntas, que insistan por sabe
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


