Capítulo V

2682 Words
Una mañana inicia, pero en este caso siendo de madrugada 05:00 AM; para Isla que está levantada admirando la terraza de un apartamento que posee esa parte, siendo el último piso; su tío la trajo hace tres días ahí; fue un vuelo duro no estaba acostumbrada a ser viajes largos. Suspiró; teniendo los brazos reposados en la baranda con su ropa de pijama, que consiste en un mono blanco y camisa de tiras en n***o; junto a pantuflas del color del mono estaba admirando la mañana reviviendo un recuerdo, sin esperarlo. Recuerdo — Papá tengo sueño, quiero volver a la cama. — hablo una adolescente de trece años, estrujando sus ojos por el sueño. — Vamos hija, ven a ver esto; después podrás ir a la cama. — Hablo su padre, llamándola para que se acerque a su lado, viendo el patio trasero inmenso que tienen en la casa. La niña Bufo por lo bajo; pero le hizo caso para llegar justo a su lado tratando de abrir sus ojos y ver lo que su Padre le está enseñando; ahí pudo notar como el sol comenzaba a dar su aparición en el mismo cielo; después de detallar esa belleza; Isla no podía dejar de lado lo que el mismo firmamento te regala, voltio a ver a su Padre que vio el espectáculo, para luego cerrar sus ojos respirando con gozo el aire de la mañana. Fue algo que no pudo dejar de preguntar. — ¡Papá! ¿Por qué vienes aquí? — pregunta sin apartar su mirada de él. — Es sencillo Princesa; me gusta venir a ver, cómo sale el Sol y la paz que te da al sentir el aire de un nuevo día, es el mejor regalo que nos dan, un nuevo inicio. — Le respondió al abrir sus ojos, para verla mejor. — ¿Enserio? Para mí, no tiene nada de importancia. — soltó quejosa; pero su Padre le sonrió de lado. — Ya verás que te gustará; cuando menos lo pienses princesa; además te gustó ver el sol. — Ella asintió conforme, dándole una sonrisa. Su padre no dudo en tomarla de la mano y entrelazarla, para así volver la vista al hermoso cielo de esa madrugada. Fin del recuerdo. Ella Pestaño por un momento, tratando de respirar por ese recuerdo que ahora la deja, con más tristeza al no poder tenerlo a su lado, desde ese día ella se acostumbró a madrugar para ver el amanecer junto a su Padre y Madre que también se unió, tomando una taza de café cada uno, para disfrutar de cada mañana. Enseguida tocó su mejilla cerciorándose si no soltó una lágrima; dónde pudo ver qué no lo hizo, fue algo que ella se prometió no dejarse invadir por las emociones; sin verlo venir oye la voz grave de su tío a sus espaldas; haciendo que se voltee. — Isla… puedes venir un momento, ¿Quiero hablar contigo? — Le Informó serio, indicándole la sala, algo que ella le siguió y tomo asiento al extremo contrario al de él. — Te escucho.— fue lo que ella soltó, mientras su tío respiró hondo y la miro fijamente. — Quiero que sepas, que no pediré que me cuentes los detalles de la muerte de mi hermano y Samira. — ella siguió oyendo, sin dar atisbo de hablar. — Solo quiero ayudarte; pero necesito que confíes en mí linda fresa. No dejo de lado; el como se ganó ese apelativo cariñoso, porque una vez la sorprendió comiendo fresas a escondidas de sus Padres y él le mantuvo el secreto. Ella se encargó de mirar a un punto del lugar, tratando de darle una respuesta, que no duda en responder. — ¡Ahora mismo! Me cuesta confiar tío… pero solo te diré, que me ayudes hacer fuerte, no tener miedo, entréname para sobrevivir o incluso matar a mis enemigos. — Dijo lo último, con rotunda veracidad, dejando que su tío amplíe la vista sorprendido. De pronto se pone de pie el caballero, abriéndose paso para caminar por toda la sala tocando su mandíbula algo que hace; cuando trata de pensar o concentrarse. — Isla quiero que entiendas algo. No puedes pedirme eso; eres una niña de quince años, no sé que tanto te maltrataron esos miserables, porque de eso me encargaré yo. — Pauso un momento, para así detenerse y llegar a una distancia de su sobrina; que seguía sentada viendo las manos en su regazo. — Por los momentos estamos en Turquía en la ciudad de Ankara apartados del lado oeste, sé que mi hermano te enseño el idioma, no tienes problema con ello ¿Cierto? — Pregunta y la joven asiente. — akıcı konuştu (Hablo fluido) — hablo dando a entender, que lo podía manejar sin problemas. — Kulağa hoş geliyor çünkü bundan sonra aramızda Türk dili akacak. (Me parece bien, porque de ahora en adelante entre nosotros fluirá el idioma turco) — Respondió igual, para así poder continuar en el español. — Solo quiero ayudarte y será yendo a un psicólogo no tengas miedo, yo estaré contigo; después vendrá el siguiente paso. — Ella no duda en mirarlo con una ceja enarcada tratando de entender lo que dijo; pero su tío le informa. — Te llevaré de viaje; para que culmines tus estudios y no pienso recibir una negativa. — le hizo entender; pero ella se pone de pie fulminándolo con la mirada. — Eres mi tío… pero quiero que sepas, que yo quiero venganza sobre la vida de mis Padres; así que iré al psicólogo, con la condición que me llevas a estudiar y ser entrenada como una máquina mortal. — Hablo decidida, desprendiendo rabia contenida por cada poro de su ser. El señor Atticus, se quedó viendo cada gesto y palabras emitidas por ella comprendiendo que eso la haría drenar el dolor, que puede estar consumiendo su alma y corazón, bajo la mirada comprendiendo un poco. Ya que no era sencillo saber, que tu sobrina fue abusada tan cruel; dejando a su vez una marca en el costado izquierdo, que él pudo notar mientras ella seguía dormida en su habitación, paso a velar su sueño revelando lo que menos pensó ver la marca “L” de uno de los nuevos integrantes de la mafia turca e italiana, apretó los puños al pensarlo que volvió a alzar la mirada tomando su decisión. — ¡De acuerdo! Será así; primero el psicólogo inicias mañana y dentro de dos semanas te llevaré al internado, que te formará en el tempano de hielo que serás. — le dio su respuesta, algo que ella asintió confirme. Esa conversación marco un antes y un después, en la vida de la única familia con apellido Yilmaz; ella pudo ir a terapias que le medio ayudaron a ser un poco más abierta al hablar; pero en su rostro tenía era la tristeza y deseo de venganza, para poder destruir a cada uno de los cinco hombres que le quitaron a su familia, dónde no se conformaron con quitárselos sino abusar de su frágil cuerpo. Para nadie es un secreto, que ella alejo a cualquier chico que se le acercaba, mientras iba de compras con su tío siendo supermercado, tiendas de ropas o incluso restaurantes que iba a petición de él, casos que lo ameritaba por las jornadas de trabajo que tenía y lo dejaba sin casi tiempo. Con el paso de las estaciones; llegó el ansiado día para irse al internado, que su tío Atticus busco exhaustivamente; sin olvidar las influencias que ganó, cuando fue reclutado uno de sus asistentes, que le dio la idea de poder averiguar con tiempo todo el perímetro en el que ella va a estar. Ahora se encontraba; llevándola en el jet personal de la compañía, pidió el permiso a uno de sus más antiguos colegas, dándole la orden que de podía usarlo. Ya estando en el hangar, dispuesto a ingresar a su pasajero que lo espera, el piloto y una aeromoza asignados por el mismo tío. Ella lo espera con su maleta mirando de frente el jet y su él a un lado mirando lo mismo, es cuando él se voltea para verla. Para luego, tocar su hombro derecho indicando que va hablar; ya que el psicólogo fue preciso en decirle la situación de Isla. — Isla ya está todo listo, te espera un país distinto a lo que seguro te has acostumbrado; pero lo que requiero de ti, es que seas fuerte en todo los retos que te pidan obedezcas. — informo serio, inclinando su cuerpo poniendo una rodilla en el suelo y la otra sostener su cuerpo, capturando la mirada de la aludida. Se quedó mirando a su tío, por unos dos minutos que le parecieron eternos; es cuando solo asiente tornado su mirada; sin nada de emociones algo que ha podido lograr en los meses que ha estado conviviendo con él. Soltó un suspiro, para así darle su respuesta al hombre; que la ha cuidado y tiene un poco de parecido en su Padre, por el color de ojos miel, al igual que ella. — Entendido señor; solo quiero agradecer por el tiempo que he pasado contigo y me has tratado de ayudar. Pero debo decirte, que necesito estar sola, para curar mis demonios internos. — Dijo de forma sutil, y sin tapujos dejando a su tío sin nada que decir. Cómo no hablo más; decidió pasarle por un lado e ingresar a las pequeñas escaleras, que la llevan adentro del mismo jet privado, solo voltio por un solo momento dándole una leve sonrisa que el sr. Atticus pudo comprender perfectamente. Luego ella se abrió paso, dejando todo lo que ella conoce y más a su único pariente, se sentó en la primera fila abrochando su cinturón, sin necesidad de que le digan que lo haga, se recostó un poco en el asiento mirando la ventana; para así poder sentir como comienza el vuelo, no quiso prestar atención a los ruidos del mismo jet; buscó cerrar sus ojos tratando de respirar hondo, para tomar un poco de sueño, que casi no pudo tener anoche por pesadillas, que la han atacado siendo el principal problema el hombre, cuyo apodo tiene grabado en su piel. ??? Hungría Quince años después Parece que fue ayer, que tomo ese vuelo con un destino único; para ella ingresar a ese país que le costó una semana adaptarse. No obstante, logró ganar su posición y hacerse respetar, así fuera le tuviera que partir la cara o quebrar el hueso a alguien. Ahora mismo; está siendo entrenada en un salón especial se encuentra indefensa sentada, tapado sus ojos, con una cinta blanca mientras que su pies y manos los tiene atados con sogas, bien fuertes en presión sin nada que le permita zafarse; pero ella mantiene una postura segura y relajada; está vestida con un uniforme color mostaza y n***o es su pantalón, además de las botas metálicas modelo femenino, pero para ese estilo de contingencias las adora. Sin darse cuenta; la voz de tres hombres se hacen presentes siguiendo el protocolo de la misión en la que ella, está siendo sometida; enseguida logra agudizar su oído a las voces de sus captores. — Frida hús (Carne fresca) — hablo, uno que estaba a su derecha. — Nôtény kutya (Perra). — dijo, otro del lado opuesto. — Ellenséng (enemigo). — confesó con susurro, detrás de Ella muy cerca de su oído, que no le gusto sólo presionó sus puños con la sogas. Como no tenía tapada la boca, pudo hablarles de igual forma, pero con su acento elegante. — Fecsérlik az idejüket; Csak azt mondom nekik, hogy engedjenek szabadon, de mindegyik egyetlen csapást fog tenni, aminek költsége lesz eltávolítani; (están perdiendo su tiempo; solo les diré que me suelten, sino cada uno llevará un solo golpe, que les costará quitar). — los hombres se rieron en su cara, pero ella mantenía su respiración tranquila. — Meglátjuk, hogy gyönyörű. (Eso lo veremos preciosa) — Soltó el del lado derecho, pero ella solo dejo sacar un filo de su muñeca, que nadie podía ver. Logro hacer un corte, limpio sin tanto forcejeo; mientras los idiotas hablaban y cargaban sus armas, que eran diseñadas con el fin de sólo seguir la misión para este momento, ella fue sometida a petición de su tío que hoy, va hacer acto de presencia en su graduación. Es cuando ella toma la opción, y sueltas sus manos se aleja de su silla de presión para dar el primer golpe, con una patada en el aire a su contrincante del lado izquierdo, ganando un jadeo de dolor; por parte de su opresor, pero eso dio las alertas en los otros dos, pero no la detuvo de seguir esquivando golpes que venían y ella continuar tapada de sus ojos, algo que le fue asignado, hasta ella no acabar con el objetivo. En su pelea, le golpeó duro la nariz y uso su gran movimiento en hacerle presión; al tenerlo sobre sus brazos, el cuello lo obtuvo; cuando intento atacarla por la espalda, pero ella desvió el paso ganando la ventaja girando con rudeza, llevando la batuta, que le hizo asfixiar dejándolo en el suelo duro del lugar. Pero un golpe certero, en su cuello la hizo caer, quedando en el suelo desmayada. Fue el logro de su último oponente quedar en victoria, así que decidió acercarse al cuerpo de la ahora mujer, que estaba inconsciente sonrió de lado, cerciorándose que por poco gana; tocó su mejilla ahí estaba una marca de sus uñas filosas, logro rasguñarlo que se quitó la sangre que boto levemente; pero no pensó que un rodillazo lo haría caer en el suelo y desequilibrarlo por completo; incluso se puso de pie pero el agarré que ella, fue en su cuello presionando al borde de arrancar su garganta desde la raíz, por eso puso sus manos sobre cada brazo de ella, sacando sonidos ininteligibles, para lograr salir de su estrangulamiento que estaba siendo participe, sus mismos ojos estaban brotados tratando de buscar aire, la risa de ella lo puso peor e intentado dar unas patadas en vano Siendo la voz dulce y sensual de ella activar a su enemigo. — Most ki a legnagyobb szuka? (Ahora ¿quien es la perra más grande?) — fue lo último, que le dijo al presionar más dejándolo peor, alcanzando su meta de dejarlo en el suelo. Desde su posición lo vio nublarse por completo, señal de desmayó grande, que nadie lo podría levantar solo emergencias más viendo las marcas de sus uñas y dedos, que las tendría por días sobre su piel, hasta que con el pasar de los días vayan desapareciendo. Su labor termino, que se quitó la venda al oír la campana, dando su misión por acabado. Es cuando ella detalla una sala oculta ser iluminada con el jurado encargado, y ponerse de pie para aplaudir por su grandioso trabajo, solo se inclino dando las gracias; pero siempre manteniendo una postura sería; sin nada de atisbo de felicidad, aunque lo deseara hacer los demás que estuvieron haciendo su papel se pusieron de pie algo quejosos, pero la respetaron y le dieron sus felicitaciones. La puerta de salida se abrió, dando paso a un hombre ingresar y ella solo sonrió de lado viendo a la única familia, que le queda llegar cerca a ella y decirle unas palabras: — Tebrikler tatlı çilek hazır mısın. (Felicidades linda fresa, estás lista). — le hablo en su idioma turco, dónde solo asintió para acercarse y estrechar su mano con la de su tío, que también la tomo. — Seni görmek güzel amca; dönmek için can atıyorum. (Es bueno verte tío; estoy ansiosa por volver) — Fue todo lo que dijo, para ver cómo ambos sonreían cómplices de cosas; que pronto vendrían para su salida de Hungría y ser recibida en el país de Turquía. Nota del autor ¿Qué piensan de este capítulo? ¿ Desean más capítulos de esta historia? Solo voten y comenten, el dedo no se les caerá. ☠️?
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