La mañana hizo su aparición; dejando que la luz se filtre por toda la habitación, solo un pequeño celaje que viene debajo del baño, indica que es de día, es cuando los cuerpos que ahora reposan en la cama no se han podido despertar hasta que suena el reloj digital de la mesita de noche que ella posee lo hace, haciendo que se mueva para apagarlo lo cual lo logra, al alejarse del cuerpo fornido que duerme del lado derecho, voltea su cuerpo el aludido por inercia y continuar durmiendo. Por un momento, ella se coloca poco a poco de pie, para estirar sus extremidades que las tiene algo adormecidas, es cuando al mover su cuello se da cuenta del hombre que está en su gran cama, enseguida frunce el ceño; pero al recordar lo que sucedió anoche, se relaja sin dejar de tener su semblante serio, así

