Las horas pasaron como si el viento mismo las llevará a la dirección que iban en la avioneta, el aterrizaje fue rápido los dejaron cerca de la barrera de la base, los guardias que custodian la gran fábrica, porque así se ve al público; los vieron y pidiera nuestras identificaciones lo hicimos, mostrando los carnets haciendo que las puertas grandes y color rojo se abrieran para nosotros. Ya estando adentro, logramos llegar al pasillo principal, nos llevaron a servicio médico, para revisar nuestro sistema; y así evitar cualquier enfermedad o síntomas que presentemos que pueda dañar a otros cadetes de la misma organización. Media hora paso, de todo el protocolo que tuvimos que hacer, enseguida fue directo a la oficina de su tío Atticus tocó dos veces su puerta oyendo un pase, al otro lado; l

