Lorena se desnudó con prisa, le urgía quitarse todo de encima para procurar su comodidad. Me explicó que a veces «las tetas» cargadas hacen que sea extenuante llevar ciertas prendas, de ahí que se la viviera en batas de seda o materiales suaves. Trajo un extractor diferente de leche, uno eléctrico. Parecía que el cliente quería algo más sencillo, casi ceremonioso, inclusive se limpió los senos frente a la cámara y me hizo asegurar el lente para que se ajustara solo a la altura de sus mamas que desnudó de una a una frente a la cámara, sin quitarse del todo la bata. No se pareció en nada a lo que hicimos el día anterior, puesto que el «comensal» tenía un fetiche diferente al de la mayoría. Según Lorena, no lo enfocaba en la sexualidad, no le gustaba que ella se desnudara del todo, no quer

