Detuve el movimiento de caderas para pegar el trasero a la pared y arquear mis pechos hacia el frente, en una postura provocativa. Ladeé la cabeza. ―Quizá te gustaría ver más mis pechos, que reboten un poco para ti, ¿cierto? ¿Te gusta esa idea? Si me quito la camisa, mis pechos quedaran casi al descubierto, y botaran con más soltura sin la sujeción de la camisa, podrás ver lo que hace llevar sujetadores más pequeños y… Me detuve, mis labios se alargaron en una sonrisa disimulada. ―Por eso voy a quitarme la falda. Mis manos se deslizaron por la pared, me erguí con gracia y llevé mis dedos al cierre de la faldita. La saqué del elástico de la braguita y gemí cuando la iba a deslizar y se atascó en mi trasero. ―Espera, así no verás bien lo que quieres. Me adelanté un paso, separándome l

