Capítulo 3: Atracción.

1465 Words
Luciana       Ya ha pasado más de una semana desde la gala, no sé cómo, pero Marcos Rivadeneira me ha estado acosando, con ramos de flores que llegan a mi oficina, todo tipo de joyas, obviamente no las recibí, porque que nos hayamos besado no cambia nada. No voy a negar que todavía siento sus labios, y de solo pensarlo me excito, pero es que ese hombre esta guapísimo.       Los toques de la puerta me sacan de mi ensoñación, digo un "pase" y me arrepiento de haberlo hecho, justo enfrente mio se encuentra el causante de mis pensamientos impuros.   -Buenos días, Diosa.- dice tomando asiento.   -¿Qué necesita? ¿Es que usted no entiende un no?- pregunto irritada por su insistencia.-Tengo mucho trabajo, lo mejor es que se retire.- digo seria.   -¿Te atreves a correrme?- pregunta incrédulo.   -Es lo que estoy haciendo, ahora si me permite tengo cosas más importantes que hacer.- digo dirigiendo mi mirada a los papeles, tratando de controlar todo lo que me produce tenerlo tan cerca. Se forma un incómodo silencio en la habitación, puedo sentir su penetrante mirada en mí, pero lo ignoro, esta vez no caeré en sus encantos.    -Parece que te gusta que te rueguen.- dice a centímetros de mi rostro, me congelo en el lugar, ni siquiera había sentido su presencia.- Sé que tú también te sientes atraída por mí.- dice seguro. No puedo decir nada, ahora solo puedo perderme en sus oscuros ojos que me enloquecen. Lo veo acercarse y no hago nada, el me vuelve a besar, y le respondo, me doy cuenta que lo necesitaba, necesitaba ese beso, es demandante pero dulce. Él me toma de la cintura para atraerme a su cuerpo, al mismo tiempo que se apoya en mi escritorio, yo me prendo de sus hombros, nos besamos desesperados por sentirnos.   -¿No qué no querías?- dice burlándose el maldito cuando nos separamos para llenar nuestros pulmones de aire, intento separarme, pero él es más fuerte y no me lo permite, por el contrario, coloca sus grandes manos en mi trasero, invitándome a continuar, levanto mis piernas y las enredo en su cintura. Nos guía hasta el sofá que ocupo para dormir, que es lo último que haremos. Me recuesta con suma suavidad sin dejar de mirarme, para este momento estoy desesperada por tenerlo entre mis piernas.- Te fallaré ahora mismo.- dice desabotonando mi camisa, mientras yo hago lo mismo con la suya, en ningún momento dejamos de observarnos con deseo. Me quito mi sostén para lanzarlo por algún lugar, él ya se ha encargado de sacarse su pantalón quedando con sus cansonsillos, puedo apreciar su duro pecho, paso mis manos por este, él me da un beso corto para ir bajando por mi cuello dejando suaves besos, hasta llegar a mis pezones expuestos, los acaricia con sus manos expertas provocándome un gemido. - Esto nos está molestando.- susurra mientras me comienza a bajar la pollera, dejándome solo con las bragas.-Estas lista para mí.- dice al mismo tiempo que mueve la fina capa de tela que cubre mi centro para meter uno de sus dedos, lo hace lento, enloqueciéndome, su dedo entra y sale de mi interior.- No puedo esperar más, ¿Estás segura de esto?- enserio lo está preguntando ahora.   -Hazlo.- pido casi suplicando. Veo como sonríe abiertamente, lo está disfrutando.   -¿Qué es lo que quieres, Diosa?- pregunta, haciéndose el desentendido, ahogó un grito cuando saca su dedo.   -Quiero que me folles Marcos.- eso parece encantarle porque inmediatamente se quita la única prenda que lo cubría. Su polla es muy grande, en mi vida solo he estado con un hombre, que en realidad no tenía nada de hombre, pero bueno era una niña tonta, a mis 16 años perdí mi virginidad con un chico que juraba amarme, lo gracioso fue que una semana después de que me entregará a él me dejó con el típico "No eres tú, soy yo".    -Eso haré, te haré gritar mi nombre.- dice quitando mis bragas y posicionándose entre mis piernas, y aunque esté perdida en el deseo, me acuerdo del preservativo.   -Primero ponte el maldito preservativo.- digo, este rueda los ojos mientras busca algo en su pantalón, me lo muestra para después ponérselo.        Ahora sí, acomoda su polla en mi entrada, seguidamente lo siento entrando en mi hasta lo más profundo de mi ser haciéndome gritar, yo me agarró de sus hombros mientras arqueo mi espalda dándole más acceso, su boca chupa uno de mis pezones, y masajea el otro provocándome más deseo.   -Oh, Marcos.- gimo en su oído, lo siento tan profundo como nunca antes, siento que me romperá en dos, pero me encanta.   --Oh, mi Diosa.- gime levantando su rostro para besarme, nos movemos como si fuésemos uno solo. Siento como voy llegando a mi límite.- Aguanta un poco.- dice, dando una, dos, y tres estocadas más en mi interior, para corrernos juntos. En nuestras frentes tenemos una fina capa de sudor, caemos en el sofá, él se sostiene para no aplastarme con su peso. Nos miramos mientras tratamos de controlar nuestras respiraciones.   -¡Oh, por Dios, no hemos cerrado la puerta!- exclamó preocupada, aunque eso no cambia nada me he acordado un poco tarde.    -¿Recién piensas en la puerta? Eres increíble mujer.- dice soltando una carcajada. Me levanto enfadada recogiendo mis cosas, para empezar a vestirme, lo observó de reojo, este mientras se cambia mira cada uno de mis movimientos.- Se te caerá la baba.- dice el maldito gilipollas.   -Gilipollas.- digo, este me mira de mala manera.   -Pensé que era, ¡Oh, Marcos!- dice imitando mi voz, me acerco apuntando le con mi dedo.   ,-No te atrevas a burlarte de mí.- amenazó.   -Enojada eres más caliente.- dice burlándose.   -Esto no debió pasar. Lo mejor es dejarlo así, solo fue algo del momento.- digo recapacitando lo que hemos hecho.   -Me encantaría repetirlo, pero debo trabajar. Y Luciana esto recién comienza.- dice para seguidamente salir, dejándome confundida, creí que solo quería sexo.      Acomodo el desorden que hicimos, me alistó y salgo de la oficina, estoy agotada y solo quiero ir a casa. Me subo a mi auto, me lo compre cuando me hice cargo de las empresas de mi mamá. Ese es uno de mis problemas, mi padre ha estado metiendo la mano para sacarme lo que por derecho me corresponde y dárselo a su mujercita y a la niña de sus ojos, según sus palabras. Pero eso no lo permitiré, no dejaré que lo que a mi madre le ha costado tanto termine en manos de unos oportunistas. Esa es una de las razones por lo que estoy estudiando Administración de Empresas, para conocer más del tema, además que es algo que me apasiona.       De tanto estar pensando, no me he dado cuenta que ya llegué. Me bajo del auto para seguidamente caminar hasta la entrada, cuando entro puedo escuchar gritos que provienen del living. Eso solo significa peligro, encima para subir a la habitación debo pasar por ahí, me dirijo hasta ahí sin otra opción. Al llegar me encuentro con mi padre discutiendo con Carlota y Janet, al escuchar el ruido que hacen mis zapatos inmediatamente tengo sus miradas en mí.   -¿Cómo te atreviste?, ¿Es que no te cansas de joderle la vida a tu hermana?- dice quién se supone es mi padre, y digo se supone porque no lo parece.    -No sé qué es lo que sucede, pero tampoco me importa.- digo para seguir mi camino, antes de subir me giro.-Y gracias al cielo está no es nada mío.- digo enojada. Comienzo a subir las escaleras, pero cuando estoy en el cuarto escalón siento como me jalan. Miro al causante, y es él, mi padre.    -Sabes que conmigo no se juega.- dice furioso, mientras me lleva de regreso al living. Voy a pedirle que me suelte, pero justo en ese momento viene el primer golpe, que me deja aturdida, intento recuperarme del golpe pero viene el segundo, y el siguiente, y a ese le siguen más, para este punto me encuentro en el suelo sin poder defenderme, siempre hace lo mismo me golpea en el rostro dejándome desorientada. -Esto es solo una advertencia. No puedo creer que seas tan perra para meterte con el novio de Janet.- dice, ¿De qué está hablando?, Ni siquiera sabía que tenía novio. Y como todas las veces que me ha golpeado, me deja tirada en el frio piso, sin poder moverme.   ¿Por qué mi vida es tan miserable? ¿Por qué te fuiste tan pronto mamá?       Me preguntó mientras voy perdiendo la consciencia, solo sé que mañana irá mejor.               Hola, espero que les haya gustado, y si es así déjenlo en los comentarios.   Nos leemos el martes.   Estefanía..... Saludos ❤️
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD