Capitulo 1: Plan en marcha.

1580 Words
Marcos     Meses atrás.    Me encontraba en mi oficina, trazando los últimos puntos de mi venganza, él día en que quede solo por culpa de esos miserables que arruinaron mi vida y la de mi madre, jure vengarme de ellos, de uno no pude hacerlo ya que se suicidó hace años, pero Alfonso Montenegro pagará el daño que me ha causado, me arrebató a mi madre de la manera más cruel, por su culpa me crie en un maldito orfanato, en ese lugar en donde solo me maltrataban, por lo que cuando puede hui, ellos también pagarán. Cada uno de los que me subestimó, de los que me jodieron, quedarán destruidos de eso me encargaré.      He encontrado el punto débil de Alfonso, y es su pequeña hija, no me importa si se trata de un inocente, ella llorara lágrimas de sangre, sentirá en carne propia lo que su querido padre me hizo cuando apenas era un niño, la enamoraré, para utilizarla a mí antojo, para tenerla a mis pies, divertirme viéndola humillada, pisoteare su orgullo y dignidad.      Acabaré con su alma, con su corazón, su cuerpo me pertenecerá y haré con él lo que quiera, será una muerta en vida al igual que yo.      La he estado vigilando hace semanas, bueno en realidad hace dos meses que descubrí su identidad y la mandé a investigar. No voy a negar que me sorprende su belleza natural, pero no pienso dejar que el deseo me consuma, he tenido varias aventuras, aunque ninguna seria, ya que no me van los compromisos. Pero eso lo tendré que cambiar, porque para que funcione necesito a esa mujer loca por mí, dispuesta a hacer lo que le pida, tiene que creer que me la amo, que es la mujer de mi vida. Me irrita tener que fingir amor, aprecio, por la mujer que comparte sangre con la persona que más odio.   Quién iba a decir que el huérfano, terminaría siendo el hombre más poderoso de toda España, la sed de venganza que vive en mí oscuro corazón, fue lo que me motivo a ser el hombre que soy hoy en día, nadie daba ni un centavo por mí, todos reían cuando yo les decía que sería el hombre más rico y acabaría con ellos.   Al tener mucho poder, además de aliados, estoy logrando que la empresa de los Montenegro caiga lentamente, así sentirán un poco de mi dolor, pero ni eso me satisface, necesito que me pida perdón de rodillas, que suplique por su vida, quiero verlo acabado.   Por el momento mi objetivo es enamorar a Luciana Montenegro, y cuando la tenga en mis manos ejecutar al fin la venganza al cien por ciento.   Todo está fríamente calculado, tanto que se cómo será nuestro primer encuentro, que diré, todo está correctamente planificado.   ****   Ya han pasado horas, la princesita llegó al país hace dos semanas, estaba de vacaciones en Londres con sus amigas, mejor que haya disfrutado porque no sabe lo que le espera.   Al fin ha llegado el día, solo estoy esperando que aparezca en la gala que organice personalmente, ella fue invitada al igual que su padre.   Mientras espero, bebo una copa de Champan, soy más del vino o el whisky pero la ocasión lo amerita. He tenido que preparar todo este teatro para que nuestro encuentro parezca casual, y lo mejor que todos los presentes piensan que es en Honor al nuevo proyecto.   Dirijo mi vista hasta la entrada, y por esta viene entrando esa mujer, con un vestido largo de un color azul marino, al cuerpo que enmarca su perfecta figura, unos zapatos no tan altos, se encuentra maquillada en un tono suave resaltando su belleza natural, viene acompañada de su padre, como siempre se encuentra serio, ella en cambio muestra una sonrisa forzada. Tengo que hacer uso de todo mi autocontrol para no mandar al carajo mis planes y matar de una vez a ese maldito, pero no puedo hacer eso, ahora que estoy tan cerca de tenerlo en mis manos.   Veo como se dirigen a la mesa que fue reservada para ellos, solo puedo sentir la furia recorrer todo mi cuerpo, me encuentro tenso, siento mi respiración acelerada, pero no es para menos, justo a unos metros se encuentra la persona que me ha arruinado la vida, disfrutando como si nada, sin ningún tipo de remordimiento.   Luego, de media hora ya todos están en sus respectivas mesas, para dar inicio a la cena, veo como se levanta de su asiento, seguramente irá al tocador, y entonces comprendo que ha llegado el momento de nuestro encuentro.   Me disculpó con las personas que se encuentran en la misma mesa que yo, para dirigirme hasta el sector de los baños, cuando la veo esperando para poder entrar al baño en la larga cola, llamo a uno de los menos que estaban por el lugar, y agarró una copa. Para seguidamente, caminar en su dirección, mientras agarro mi celular pareciendo que estoy hablando con alguien, y lo hago, me hago el distraído y le tiró por completo el contenido de éste. Escucho como pega un grito de asombro por lo que acaba de pasar, y yo me hago el apenado.   - Lo lamento mucho.- me disculpó educadamente. De cerca es mucho más linda que en las fotos. - Le pagaré el vestido, no puedo creer que por descuidado he manchado el vestido de una bella dama.- digo fingiendo interés, sonrió internamente cuando veo sus mejillas sonrojadas, pobre de ti Luciana aquí comienza tu infierno.   - Oh, no se preocupe suele suceder.- dice con cierto nerviosismo. - Luciana Montenegro, mucho gusto.- se presenta, pasándome su mano en forma de saludo para estrecharla con la mía.   - Un hermoso nombre para una mujer bella, Marcos Rivadeneira, el gusto es mío.- me presento al mismo tiempo que tomo su mano para llevarla hasta mi boca, y dejar un suave beso mientras mis ojos se conectan con los suyos.   - Creo que debería irme, parece que nunca entraré al baño.- dice tratando de parecer desinteresada ante mi toque, pero la sentí estremecerse ante este, comprobándome que logré el efecto que deseaba.   - Ven conmigo.- digo con una sonrisa coqueta, ella no responde mi gesto, todo lo contrario, veo como frunce su ceño en confusión y por sus ojos cruza un poco de enojo.- No pienses mal, te llevaré a un baño privado.- explico, y está parece relajarse un poco, pero me sigue mirando desconfiada.   - No se preocupe, no es urgente.- trata de buscar una excusa.   - En primer lugar, puedes decirme Marcos sino me haces ver cómo un señor mayor. Y en segundo lugar, no tengo ningún problema en llevarte hasta el baño.- digo.   - Está bien, Marcos.- dice después de pensarlo durante unos largos e irritables minutos.   - Vamos entonces Luciana.- le digo mientras la dirijo hacia las escaleras, ambos nos mantenemos en silencio y seguimos el camino hasta una de las habitaciones que se encuentran al fondo. Si la gala la quise realizar en la comodidad de mi casa.   Cuando llegamos, ella entra mientras yo me quedo afuera esperando.   El primer paso, ha salido mejor de lo que tenía planeado, aunque esto recién comienza, aún falta muchas cosas por hacer pero sé que llegara el día en que me sienta pleno al terminar de vengarme.   Han pasado, más de 10 minutos, y por fin la niñita se digna a salir, la contempló descaradamente, provocando nuevamente que sus mejillas se tiñan de ese rojo carmín que resalta sus ojos color miel. Ella se acerca hasta donde estoy, y sin esperar ocupo la oportunidad de tenerla cerca, para besarla, ella se resiste al principio, pero con mis manos tomo su rostro evitando que se suelte de mi agarre. La beso con dulzura mezclada con posesión, y aunque debería sentir asco, no lo hago, sus labios son suaves, y saben a cerezas. Ella logra separarse de mí, está agitada por el beso que hemos compartido, aunque me mire con incredulidad y enojo, logro percibir deseo en sus ojos.   - ¿Acaso está loco? Nos acabamos de conocer y usted me ha besado sin mi consentimiento.- dice tomando distancia, cruzando sus brazos cosa que hace resaltar más sus grandes pechos.   - Tenía la necesidad de besarla desde el momento en que la vi, lo lamento si la incomode, pero usted respondió a mi beso.- digo al mismo tiempo que veo sus ojos arden en enojo.   - Pero usted me beso a la fuerza.- dice acercándose peligrosamente a mí.- No quiero que vuelva a ace.....- la interrumpo estampando mi boca con la suya besándonos nuevamente, ella me responde al instante y es lo que necesito para seguir, nuestras bocas se mueven sincronizada mente en una misma sintonía, llevo una de mis manos hasta su cintura para atraerla más a mi si eso es posible, ella en cambio, coloca sus manos echas puños en mi camisa.   - A partir de hoy eres mía Luciana.- digo al separarme de ella, apoyando mi frente en la suya, mientras me pierdo en su mirada, está agitada, sonrojada, y sus ojos brillan producto del deseo y la excitación que le provocado.   Espero que hayan disfrutado del capítulo, y si fue así pues los invito a comentar.   Por otro lado, las actualizaciones van a hacer los martes y viernes.   Por lo que este capítulo es de ayer, y lo estoy subiendo hasta ahora porque no lo pude subir.   Nos leemos el martes. Saludos ❤️   Estefanía...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD