Estoy bien, replicó Adam.
Realmente es asombroso que lo hicieras tan rápido, a tu padre le tomo muchísimo más.
Anya se quedó perpleja, jamás le había dado tanta información de su padre en un solo día, ya que la abuela se limitaba a recordarlo. Le resultaba muy doloroso.
Anya debes tener cuidado, explico Adam.
Aunque ya pudiste sentir una pequeña chispa de lo que es tu poder, debes ser cuidadosa y no dejar que tus emociones se apoderen de ti, ya que esto hace que se vuelva inestable. Es peligroso para ti, como para el resto de tus compañeros. Por el momento debes de seguir practicando.
Calma tu mente y deja que lo demás fluya.
Anya entendía bien lo que Adam trataba de decir, puesto que mientras seguía sus indicaciones, Miles de pensamientos rondaban su cabeza.
Durante el resto de la tarde Anya siguió meditando con Adam para tratar de encontrar la quietud de su mente y su calma.
-Cielos Anya, ya es muy tarde, debes ir a casa, mañana continuamos tu entrenamiento.
- Es verdad, mi abuela estará preocupada si no llego pronto, replicó Anya.
Al llegar la quietud de la noche Anya se dirigía a casa, pensando en todo lo ocurrido durante el día, exhausta por el reciente descubrimiento de su magia, el cosquilleo en sus manos continuaba, pero pese a intentar replicar su extraño poder. No consiguió más que expandir el cosquilleo a todo su cuerpo.
- Por que será que no puedo disponer de mi magia como todos, por dios. Niños de menor edad tienen un manejo más audaz que yo. Por qué tengo que ser diferente!
Una gran rabia se apoderó de ella y todas las emociones reprimidas de los últimos días salieron a flote. Anya suele ser una persona resiliente y acostumbra a no preguntar más de la cuenta ni hablar de como se siente pero los recientes descubrimientos la hacen sentir en una cueva donde no sabe a dónde ir..
Anya tan inmersa en sus pensamientos como siempre, no noto que algo desde las sombras la seguía. Una criatura muy extraña con cuerpo delgado y deforme, unas enormes garras y mandíbula afilada. Sus penetrantes ojos rojos seguían a la chica a la distancia.
Amo por fin, después de tanto tiempo, por fin la tengo a mi calcance... Replicó en silencio aquella oscura y rara criatura.
Basta, por el momento solo debemos mantenerla vigilada, al menos en lo que su magia despierta adecuadamente, de otro modo no nos sirve. Replicó una áspera voz en la oscuridad.