- Anya corría mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas sin ver alrededor, cuando al salir del recinto se encontró al General Adam.
- Anya que te paso? por qué lloras? pregunto Adam con gran preocupación.
- Anya apenas y podía articular palabra pero logro explicar de la manera más clara posible lo que había escuchado.
- ( yo realmente no entiendo que es lo que está mal conmigo, mi abuela dice que realmente poseo magia pero no lo logro sentir por más que me esfuerzo) .
- Adam sabía perfectamente a qué se refería, el lo había visto con su padre años atrás.
- Ven, necesito que me acompañes dijo Adam en tono serenó.
- Anya lo siguió hasta un pequeño prado con un lago al fondo.
- Mira aquí es donde venía a entrar con tu padre, lo que te pasa yo lo he visto en el. Le costó mucho conectar con su magia, al igual que tú.
Desconozco el tipo de magia que poseen, pero lo que se es que ustedes necesitan una conexión con la naturaleza.
Así que necesito que te sientes aquí, coloca tus manos en el pasto, cierra los ojos. Respira lentamente y siente el pasto bajo tus manos. Escucha el cantar de los pájaros, el movimiento del agua.
-Anya hizo todo tal cual lo indico adam y logro sentir un cosquilleo en las manos.
- Adam siguió dando indicaciones, ese cosquilleo que sientes en las manos extiende lo a todo tu cuerpo, siente como se apodera de ti, todo lo que duele se sana y todo lo que sientes se libera.
- Anya tenía tantas cosas en mente, tanto miedo y tanta irá y tanto sentimiento que este se expandió rápidamente en todo su ser al grado que creo una rafaga de viento que logro empujar todo a su alrededor, incluyendo a Adam.
- Ay por dios, estás bien??
- Adam un poco extrañado pero satisfecho de que por fin había logrado conectar con su magia, se limito a felicitarla por su nuevo logró.