—Hola, ¿puedo pasar?— dijo mientras dio toques suaves a la puerta.
Una voz se escuchó — Adelante —
Nohelia había atendido solo cuatro mesas ese día y está segura que podría haber recibido una buena propina.
El joven abrió la gaveta de un lado y saco un sobre. —¿Ahora? O ¿a final de mes?— la miro fijamente.
Nohelia está apenada, pero necesita tener el dinero en la mano, no ha visto a nadie más retirar la propina a diario, y no siente vergüenza por hacerlo.
—Ahora si hay problema —
El joven la miro fijamente, su ropa estaba en buen estado, su maquillaje aún después de haber trabajado sin parar estaba intacto, —Te han dejado un total de 400$ de propina —
Nohelia se sintió tan feliz que no lo dejó terminar de hablar, —Gracias, ¿no hay problema que lo retire a diario verdad?— pregunto ella.
El joven detrás del escritorio la mira y le sonríe, —No hay problema Nohelia, pero aún hay más—
Nohelia no puede creer lo que escucha —¿Cómo que hay más?— pregunto un poco nerviosa.
—Tu gesto fue muy noble y la familia a terminado una velada exitosa, te han dejado 200$ y además el restaurante te ha compensado con 100$ más por tu buena labor—
Nohelia escucha al joven y siente ganas de llorar, a este paso podría tener en dinero para su hijo en un mes.
—Estot agradecida, muchas gracias — Nohelia recibe el sobre y sale muy alegre de la oficina del joven, a la salida se topa con Petra que estaba a punto de retirar la propina también, Petra a escuchado la conversación y quedó muy molesta.