A la hora del almuerzo todos se liberaron, el lugar parecía mucho más transcurrido de lo habitual, tal vez por que se acercaba el baile del dia de los enamorados, las chicas recibían flores o lindas invitaciones al baile.
Sentí un codazo en mis costillas, dejé mi tenedor a un lado y levanté el rostro sólo para ver a Mary fulminándome con los ojos.
-¿qué? - pregunte con disgusto.
- Joel. - dijo señalando a Joel que se encontraba frente a mi en la mesa, con sus ojos iluminados.
- te está hablando desde hace media hora. - se burló.
- Oh disculpa, dime. - lo animé.
Joel, con su cabello n***o y largo me miraba fijamente cn sus profundos ojos negros.
- te estaba diciendo que... se que no tienes pareja para el baile y yo me preguntaba si... - Movió su tenedor en su almuerzo con nerviosismo.
oh no, esto estaba pasando. Mary me lo advirtió, pero no le creí, Joel no podía estar enamorado de mí, es decir, no debía estarlo!
Mary dijo que él ha estado enamorado mi desde tercer grado cuando dramatizamos la Cenicienta juntos, es un buen chico y disfruto de su compañía pero solo lo necesito como un amigo, y todos saben que eso no acaba bien.
- Joel, yo... - carajos no tengo una excusa. Mary me miraba conteniendo la risa, ella ya sabe cual será mi respuesta - Lo siento, yo no...es que yo, tu sabes... - logró balbucear.
Sus hombros cayeron con decepción y forzó una sonrisa.
- está bien, no te preocupes. -dijo, en un tono que dejaba ver su esfuerzo por parecer natural mientras reprimida su decepción.
Intente solucionarlo, animandolo, aunque no sabía de qué manera, sus ojos estuvieron muy tristes y distantes durante el resto del día. Lo cierto era que desde niños fuimos menores amigos, pero crecimos, Mary vino a mi vida, y no es que ella nos haya separado, creo que fue cuando Joel comenzó a mezclarse con los chicos extraños que se sentaban al final y hablaban sobre programación, videojuegos y se crean su grupo de "hackers" o al menos eso se creían ellos, se reunían la habitación de Joel y hablaban sobre cosas que llamaban de "alto secreto", tal vez sólo lo decían para no incluirme cuando les cuestionaba a Joel sobre lo que hacían ahí dentro, pero nunca me dieron buena espina.
Pesé a eso, mantuve mi amistad con Joel aunque a una considerable distancia, ya no le contaba mis secretos.
Eso le afecto, pero así estaban las cosas desde entonces.
* * *
Mary y yo estamos como locas dando vueltas por toda mi habitación, mientras nos peinabamos y arreglabamos, el maquillaje regado por toda la cama, porque según mi experta-en-fiestas amiga Mary dice asi es mas fácil llegar a el, el baile es en una hora y aun no estabamos listas, después de mi dilema de vestidos al fin encontré el indicado, me decidí por uno color rojo con falda redonda con un collar que simulan diamantes en el cuello.
Finalmente cuando terminé de elegir, acabe con una pila de vestidos regados por mi cuarto y la lista de reproducción de 10 canciones en mi estéreo se había repetido por tres veces.
Para Mary elegir su vestido le fue más difícil, su pareja de baile será Brian, su novio con quien después de dos años juntos decidieron entregarse su virginidad mutua esta hermosa noche, así que todo el dia se la paso removiendo con cera los bellos de su cuerpo, y después de llorar porque su vestido ideal la hacia parecer gorda - aún que su cintura mide 60 centímetros - y después de batallar con el apretón en su estómago finalmente se decio por el vestido corto azul.
-¿y? ¿cómo me veo? - preguntó con una sonrisa nerviosa.
Deje de deliniarme los ojos para levantar mi vista a ella, me quedé boquiabierta al verla, su vestido le quedaba ajustado en sus prominentes pechos, su cabello n***o estaba recogido en un moño que dejaba libre sus ojos azules y los tacones le daban 15 centímetros de ventaja.
- ¡Wow! Mujer, con ese vestido yo misma te follaria. - solté.
Sonrió fijando su mirada en el espejo.
Cuando fue mi turno ella no dudó en dejar caer su mandíbula.
El vestido que elegí me daba la silueta de reloj de arena, la falda del vestido era olgada y caía sobre mis rodillas, mi cabello castaño caí a libremente sobre mis hombros.
- ¡por ti me vuelvo lesbiana, Wedny! - dijo Mary con una sonrisa.
- eso no es buena idea. - dijo una vos masculina atrás de nosotras.
Ambas nos giramos para ver a un apuesto joven de piel morena con un esmoquin azul n***o y un moño azul que combina con el vestido de Mary.
-¡amor! - dijo Mary corriendo hacia el, está vez no fue necesario pararse en puntillas para rodearlo con sus manos.
- van a hacerme vomitar. - solté mientras subía a la limusina que Brian había rentado para nosotras.
Si, decidí ser la chica sin acompañante pero no sin ningún motivo.
La cancha de básquet estaba decorada por la más fina mano , las decoraciones eran rojas en su totalidad incluyendo los reflejos de la bola de baile en la pista. Donde Mary y Brian se dirigieron al solo llegar, había muchas personas pero ninguna era la que yo estaba buscando.
En una esquina estaba Joel, Lucía apuesto con su traje n***o y corbata roja, su cabello largo por primera vez estaba peinado hacia un lado, en su mano tenía un vaso con ponche, nos dedicamos una pequeña sonrisa.
Me acerqué a las bebidas, el profesor de gimnasia se veía muy bien con su traje, y junto a el estaba Ben, quien vestía con un saco n***o, una camisa azul, y jeans negros ajustados que hacían cosas buenas por sus piernas, me sorprendí al ver que no se miraba tan formal como solía vestir para dar clases. De hecho se miraba mucho más joven.
Una sonrisa se formó en mi rostro cuando vi su cabello revuelto.
Tome en mis manos una bebida, mientras me acercaba naturalmente para nada tratando de escuchar lo que ellos hablaban.
-Estabas equivocado Benjamín, la decoración en rojo no se ve tan bien. - señaló el profesor de gimnasia viendo todo a su alrededor.
-También dijiste que estaba equivocado cuando te dije que Matar a un ruiseñor no se trataba de animales. - se burló Ben, el profesor enfureció torciendo la boca y dándole un golpe amistoso en su hombro.
Siempre supe que el profesor de Gimnasia estaba aquí por su atractivo y no por su intelecto.
El profesor Miller observaba tranquilamente a su alrededor y su mirada se volvió hacia mí automáticamente. Sus ojos se clavaron fijamente en mi causándome un extraño nerviosismo y un ligero rubor en mi rostro.
Aclare mi cargando fingiendo parecer de lo más natural y calmada cuando los hermosos ojos verdes se dirigían a mi.
-¡Señorita Lowell! Se ve hermosa esta noche. - señalo educadamente.
Es para ti, pensé
-Wedny. - corregí.
-¿estas...sola? - preguntó con asombro.
-Bueno, no estoy sola ahora. -respondí con mi mejor mirada.
Una sonrisa seductora apareció en su rostro, conectamos nuestras miradas deseándonos mutuamente, sé que es imposible que pase pero no bajaré mi mirada, quiero ver hasta donde dónde puede llegar.
Desde que empezó el año hemos estado desafiándonos con miradas provocadoras y humedeciendo nuestros labios con la lengua cuando nos vemos, esperando a que uno de los dos de el siguiente paso, y aunque ningunos de los dos hacemos algo por detenerlo tampoco ninguno de los dos hacemos algo para que pase lo que tanto anhelamos.
La música comenzó a intensificarse, llenando de adrenalina los cuerpos que bailaban en la pista con destellos rojos.
Mis ojos fueron hacia Ben, quien miraba fascinadamente a las parejas que bailaban.
-¿Quieres ir a bailar? - me atreví, señalando la pista con un gesto de la cabeza, la mirada de Ben atrapó la mía, y luego se perdió en una parte del suelo.
- wedny no, yo no puedo... - negó con la cabeza.
Una oleada de ternura me invadió al ver sus nerviosos ojos.
-¿No puedes bailar? - dije entre risas.
- No, no es eso... - su cara se lleno de decepción. - No puedo bailar contigo. - Dijo suavemente, y con esa suavidad mi corazón se rompió ¿hay algo mal en mi? - no puedo bailar con mis alumnas, wedny.
Y luego recordé que es mi maestro.
-Oh si, - gire mi rostro con disgusto hacia otra parte. - por la maldita ética y eso...
Lo escuché sonreír ante mi comentario.
-Pero sabes, si se me permite estar a tu lado, hablando. -aclaró tomando dos bebidas y entregándome una. - salud.
Su mirada llena de deseo volvió a su rostro.
-¡Salud!.
La multitud saltaba en la pista cuando se el dj complacio a la multitud con canciones electrónicas, y de igual manera saltaba algo dentro de mi con cada bebida que me acababa, de pronto todo giraba y todo era emoción, con Ben hablábamos y reíamos frenéticamente sin ningún motivo, fue cuando me di cuenta que algo estaba mal, algo extraño habían sido esparcido en el ponche.
Pero para estas alturas ya había perdido el control, Ben se ahogaba en su risa, y toda la gente sólo eran bultos caminando a mi alrededor. El pecho de Ben subía y bajaba agitadamente.
Alcohol? No, no era eso. El poncho no sabía a alcohol.
Bebidas energéticas... tal vez?
-necesito agua... ¿quieres ir por agua? - Ben arrastró las palabras con dificultad.
De pronto me encontraba caminando por los pasillo, la mano de Ben estaba enlazada con la mía, y el hueco del silencio era llenado con dos respiraciones agitada, Ben se detuvo incapaz de recordar donde estaban los grifos su mirada parecía confundida, miraba hacia todas direcciones sin encontrar la fuente de agua.
Mi espíritu estaba alegre pero mi cuerpo débil, recargue mi cansado cuerpo sobre los casilleros, los ojos de Ben me penetraban, solo podía pensar en lo mucho que lo deseaba, sus labios estaban ligeramente abiertos, los necesitaba.
Como algo ensayado, ambos nos acercamos bruscamente, apuñé el cuello de su camisa con ambas manos acercándolo a mi, mientras sus labios presionaban los míos con fuerzas empujándome contra los casilleros, entrelaze mis dedos por su cabello, sentí sus fuertes manos ir hacia mi trasero, sus enormes manos abarcaban mi trasero a la perfección, en un rápido movimiento me levanto sosteniendo mi cuerpo con el suyo contra la pared, y mis piernas automáticamentese abrieron al rededor de sus caderas, lo bese con tanta pasión y deseo hasta no poder respirar, repose mi cabeza en el hueco de su cuello, jadeando por aire.
No se lo que paso después, sólo sentí una mano halandome hasta la salida donde la música cesó.