CLAIRE Despierto en un cuarto sombrío y los recuerdos llegan a mi mente haciendo que la cara me arda por el sonrojo que me está dando. Veo dormido a Stephano a mi lado, su brazo pasa por mi cintura y me tiene muy bien agarrada. Se ve tan tranquilo, tan despejado, tan inocente, pero también se ve sexy, facciones duras y parece atento a todo lo que pasa a su alrededor. Pego mi cara a su pecho y este sube y baja de una manera pacífica. —Debemos levantarnos — digo en un susurro —Quiero que me sigas observando — dice él con la voz ronca y sexy *** La oficina es un maldito desastre, los papeles están alborotados y yo soy la responsable de mantenerlos en orden. Raúl ha entrado unas 20 veces revisando los fólderes que están en el librero, pero se llevaba algunos y desordenando otros. Me

