STEPHANO Paso una semana más y mi relación con Claire se ha vuelto tan profesional que me molesta. Tocan mi puerta y solo digo un pase. —Señor Owen, la señorita Barbara está afuera — dice ella —¿Tiene cita? — pregunto —No— dice Claire — ¿le digo que pase? —Hazla pasar — le digo y ella está a punto de irse — Claire! — la llamo y ella voltea — cuando estas cosas pasen solo comunícate por el teléfono, no es necesario que vengas a mi oficina — le digo y ella asiente Se pierde al pasar y cerrar la puerta y yo vuelvo a quedarme en la obscuridad de mi mundo. Barbara entra a mi oficina con su despampanante cuerpo, ella camina contorneando las caderas y me da una sonrisa. —Hasta que por fin de dejas ver querido — me dice ella —¿Para qué has venido Barbara? — le pregunto sin mucho rodeo

