Desde el incidente en la preparatoria han pasado tres días, el doctor sugirió que era la mejor opción para estar seguros que mi condición no es grave aun más por el golpe en la cabeza, por suerte hoy puedo regresar a casa y descansar, estaré en casa los próximos días hasta que me recupere.
—¿Te duele?
Señala mi madre
—Qué te digo mamá, no hay parte de mi cuerpo que no me duele, pero pues, lo importante es que ya voy a estar mejor una vez que Stuart desaparezca de mi vida.
—Vas a ver que así es, tan pronto hagas la denuncia esto terminará rápido Nicole.
—Lo sé mamá.
Antes de ir a casa pasamos a la delegación a narrar lo sucedido en la preparatoria y levantar la denuncia, me toman la declaración y nos dan una copia, nos informan que el proceso se va a llevar a acabo e interponen medidas de restricción para que no se me acerque lo que me tiene muy contenta.
—Ves hija mía, te dije que todo sería más rápido, además con las declaraciones de tus compañeros fue más rápido.
—Si mamá tenías razón, ahora lo que quiero es ir a descansar y olvidarme de todo esto.
Lo primero que hago es darme un rico baño, después de días siento que al fin puedo disfrutar de uno como se debe, la sensación que da el agua recorriendo mi cuerpo es como si estuviera limpiando mi alama de tanto dolor.
—Nicole te traje algo de comer,.
—Gracias mamá
Mi hermano entra y niega con su cabeza, yo no comprendo que quiere decir con eso.
—Si me hubieras dicho lo que estaba pasando le hubiera partido la cara a ese imbécil, Nicole, mira como estás toda golpeada.
—Lo siento, creí que podría con él.
—De eso no se trata Nicole, entiende que pudiste morir en manos de él, esto no se trata de quien puede contra quién, entiende que existen personas sin sano juicio que dañan sin entender la gravedad de sus actos hasta que lo hacen.
Recapacito y él tiene razón.
—No volverá a pasar lo prometo, me queda claro que mis decisiones no fueron acertadas, debí hablar.
—Lo que quiero que entiendas es que cuando veas que tu vida corre peligro o necesitas ayuda entiendas que no estás sola y que la familia estamos para cuidarnos y apoyarnos en todo momento.
Recibo de él un pequeño abrazo de su parte y se marcha, me siento a comer lo que mamá me trajo sentada en mi cama observando el celular como si estuviera a la espera de un mensaje de Stuart, solo que este no llega.
—Se siente extraño mamá, ver el celular sin que esté sonando o alumbrado por los mensajes de Stuart.
—Es buena señal hija porque quiere decir que todo ha terminado, lograste que él se fuera de tu vida para siempre y estoy orgullosa de ti por eso.
Tomo el celular y lo reviso.
—No hay nada mamá.
Siento tanta impresión al respecto, es como resurgir de las ceniza.
—Puedo entender cómo te sientes Nicole, lo importante es que ahora puedes estar tranquila, ya no tendrás ese miedo de salir y que él esté acosandote todo el tiempo.
—Sí mamá, lo sé, solo que siento como un vacío en el pecho, no es tristeza sino como un hueco, es difícil de explicar.
—Está bien cariño, ahora descansa, tienes que tener mucho reposo, vendré a despertarte cuando esté la cena lista.
—Gracias mamá.
Me acuesto, me quedó dormida en medio de recuerdos y pensamientos.
—Hija despierta.
Me levanto y miro la bandeja con mi cena en la mesa.
—Mamá gracias, pero me hubieras desperado para ir al comedor.
—Lo sé, pero tienes que descansar Nicole, además no me quita nada traerte de cenar.
Me duele el pecho de ver a mi madre tan preocupada y dedicada a mí, duele mucho saber que ella también la está pasando mal.
—Gracias mami.
Me siento a cenar y ella se va, mi cena es un a sopa con verduras para alegrar el alma.
—¿Estás mejor?
—Sí papá, gracias. Ya terminé toda mi comida, me siento mucho mejor, mamá tiene buena mano para la comida.
—Es verdad tesoro, alegra el alma con sus comidas.
Sonríe él.
—¿Sabes algo de Stuart?
—No hija, pero sus padres quieren hablar con nosotros, rechacé su petición, ningún perdón va a hacer que lo que te hizo de borre, ese muchacho debe tratarse o inclusive debe estar preso.
—No quiero hablar con ellos papá, no quiero tener que escuchar lo que tienen que decir, no me interesa, solo quiero que Stuart desaparezca de mi vida.
—Así va a hacer hija.
Lavo mis dientes y vuelvo a la cama, reviso mi celular y no hay nada, creo que lo que siento en mi pecho más allá de un vacío es la tranquilidad que hace mucho no siento.
—Descansa hija.
—Buenas noches papá.
Por la mañana me levanto, no sé que hora es pero lo único que quiero es seguir durmiendo por lo que no me limito a hacerlo.
—Nicole, ven a desayunar.
—¿Puedo dormir un poco más? no me siento bien mamá, me siento agitada.
—Está bien hija.
Me doy la vuelta, me cobija y sigo durmiendo.
Me levanto a las diez de la mañana con mucha hambre, me baño y bajo a la cocina, me hago una ensalada de frutas y me siento a comer en silencio.
—Sí quieres comer algo más me dices para prepararlo.
—No mamá, así estoy bien, te agradezco mucho.
—Ya avisamos a la preparatoria que estarás en casa unos días, las chicas te van a ayudar con las materias para que no te atrases.
—Eso es un alivio mamá, les diré a las chicas que estoy en casa para que no se preocupen.
—Muy bien hija.