35. La mejor Navidad Teté Todos en la junta lucen serios y callados mientras observan a la mujer que consideraban la mejor candidata, esperando que haga algún movimiento. En su lugar, el rostro de Alan luce victorioso, convencido de que tiene el triunfo en la bolsa. Sin embargo, en este momento a Teté no le importa nada lo que pase. —¿Y bien? —La voz del señor Myers resuena en la sala como un eco solemne. Teté levanta la mirada y lo ve directamente a los ojos. No entiende por qué no desea pelear en este momento, sabiendo que todo fue una trampa de esa persona que alguna vez pensó amar y con quien estaba planeando pasar el resto de su vida. Fácilmente podría exponerlo, así como él lo hizo con ella; sin embargo, una extraña paz invade su cuerpo y su mente, impidiéndoselo. “Vamos, Teté,

