12. Preparativos Teté Más tarde, ya en el centro comercial, el grupo recorría las tiendas con la misma energía que un tornado. Corinne lideraba la expedición, entrando y saliendo de cada local con una velocidad impresionante. Atena y Pris se probaban gorros ridículos y se tomaban selfies, mientras Teté cargaba con una bolsa que ya parecía a punto de reventar. —¿No crees que es un poco exagerado? —preguntó Teté, mirando la pila de prendas que Atena había dejado sobre el mostrador—. Solo vamos por una semana. —Teté, cariño, en la nieve nunca se está lo suficientemente preparado —respondió Atena con un tono dramático, colocándose unas gafas de esquí que parecían salidas de una película de ciencia ficción. —¿Y tú? —Teté miró a Corinne, que sostenía un abrigo rojo brillante que parecía dis

