EXTRA 2 Teté Las fiestas habían terminado y era hora de volver a la realidad. Una extraña realidad: Teté no tenía empleo, ahora tenía un novio nuevo y estaba embarazada. “¿No es un poco bizarro el asunto?”. La chia suelta un suspiro al pensar en cómo había cambiado su vida en menos de dos meses. —¿Estás preocupada? —pregunta Mark mientras conduce hacia la casa de Teté. El ambiente en el auto es tranquilo, pero él puede percibir una tensión latente. Sabe que hay cosas que no han hablado, pero siente que es el momento. —No, solo estaba pensando —responde Teté, mirando por la ventana. Mark toma su mano con suavidad y le da un ligero apretón, intentando transmitirle seguridad. —Me quedaré en tu casa, y luego veremos dónde viviremos. No pienso perderme ni un momento de mi bebé —dic

