La carta de mi madre me aclaró muchas cosas. También investigué por mi cuenta y todo lo que documentó era cierto. Decir que estaba que echaba humo sería poco. Ahora, cada vez que veo a mi padre, lo único que quiero es estrangularlo. Pero mantengo la calma, porque al final yo soy la que gana. Supongo que es bueno que casi nunca esté en casa. Sus acciones, junto con su egoísmo, la llevaron al borde de la locura. Ojalá fuera más fuerte, y los odio a ambos por eso. Supongo que esa última información es lo que realmente la llevó al límite y por eso me ha costado tanto controlar mi rabia cada vez que estoy cerca de ella. Deberían darme un Óscar por la actuación que he dado estos últimos días. He tenido que fingir que no sé nada. No quiero que sepa que sé lo que provocó. Ni siquiera sé si se da c

