El día se fue y la noche llegó. En cuanto reaccionamos en que alguien ingreso a nuestro departamento llamamos a la policía. Gracias al cielo no demoraron mucho. A nuestro hijo le di un ataque de pánico. Tuve que calmarlo como puden ya que también estaba alterada. Mamá vino a buscarlo. No quería irse pero Elek lo convenció de que iríamos por el cuando todo termine. No puedo de dejar de mover mis piernas, observo como los oficiales van de aquí para allá haciendo las pericias. — Amor tranquila. — Mi esposo me acaricia la espalda para consolarme. Lo amo y mucho pero sus cariños no surgen efecto en este momento. — — Señor y Señora Ball. Soy el detective Jackson él mi compañero Gregor. Comenzamos a describir todo lo que paso desde que Haniel nos grito en la madrugada que había un intruso

