52

1217 Words

Lysander vestía un traje oscuro, sin corbata, sobrio, pero con ese toque descuidado que lo hacía parecer más humano que nunca. Sus ojos me siguieron desde el primer paso, y cuando llegué a su lado, no dijo nada. Solo me tomó la mano. Y, por primera vez en mucho tiempo, sentí que todo estaba en su sitio. —Podría darte un discurso —murmuró, con la voz más baja de lo habitual —. Uno extenso, lleno de razones por las cuales deberías decir que sí. Pero… la verdad es que, si no lo sientes tú también, ninguna razón va a bastar. Mis ojos se humedecieron sin que lo notara del todo. El viento era fresco, suave, y cargado de todo lo que no habíamos dicho. —He sido muchas cosas, Mina —continuó—. Un imbécil, un hombre orgulloso, uno que no supo reconocer lo que tenía delante… hasta que casi te per

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD