59

1031 Words

La habitación del hospital estaba en penumbra. Mina no dormía. Estaba sentada en la cama, con la espalda apoyada en las almohadas. Lysander ocupaba el sillón de acompañante, descalzo, con las mangas remangadas y el rostro cansado, pero despierto. —No estás durmiendo —dijo ella, sin mirarlo. —Tú tampoco. Silencio. Solo el suave pitido del monitor cardiaco del bebé llenaba la habitación. —No sé qué va a pasar, Lysander —confesó ella con un hilo de voz—. No sé si esto va a terminar bien. Él la miró, lento. Había algo en sus ojos que parecía un nudo antiguo, imposible de deshacer. —Yo también tengo miedo —dijo—. No solo de perder al bebé… sino de perderte a ti. Porque sin ti no sabría cómo seguir. Mina desvió la mirada. —¿Te parece cobarde si te digo que a veces me gustaría cerrar los

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD