Reune Nix los fanales del manto celestial a la confección de Érebo, congregando en los focos diversos una majestad lunar que teje el ofrecimiento de la impoluta belleza a los congregados de la salvación. Camina Lakai entonces de la mano con Danny en la avenida 4 del sur. Un semáforo dañado a custodia del Virgilio eléctrico, mostraba su indiferencia en el cambio de los colores rojo, amarillo y verde. Borregos con botellas, mesas y vasos, entregados a los brazos etílicos de la frustración escuchando las noticias de la radio, comentando en chismes un supuesto atentado en el Sector 25-H. Lakai deja gotas de agua marginadas que rehuía en sonidos con la intensidad de voltaje, zumbando hace presentación en un cableado de mantenimiento descuidado. Doblaron en una esquina en el que un mural tal

