Esta… es la octava vez que fracaso en intentar salvar a mi madre… casi no me quedan energías… no sé cuánto tiempo he pasado aquí dentro… pero algo es seguro, cada vez que veo morir a mi madre… la agonía, el sufrimiento, la impotencia de no poder hacer nada para salvarla me consume el alma… no creo poder continuar… no creo ser lo suficientemente fuerte para salvarla, para ayudarla… soy patética… la que debería morir soy yo… ella es una buena madre, una buena persona un buen ser humano que merece estar aquí…
Le agradaba a todo el mundo, muy querida por todos, una esposa perfecta, una madre perfecta… no merecía morir… y… no lo puedo aceptar… no puedo aceptar verla partir todo es mi culpa… - te quedan dos intentos, niña… y después de ello tu alma me pertenecerá por toda la eternidad y ¡nadie, podrá evitarlo! Al fin podre consumir otra alma después de tanto tiempo… y esta será la mejor… para que veas que te tengo mucho aprecio Gema… te pondré como trofeo junto a mis mejores almas… ¿Qué te parece? – dijo Acaria muy emocionada por tener mi alma… ¡Pero, que ni crea! No… jamás se la dejaré tan fácil a esta maldita bruja…
- ni creas… que mi madre crio a una niña tan débil… podre ser muchas cosas, pero… rendirme jamás… y hasta el último intento trataré de dar lo mejor de mí… ¿Acaso piensas que dejaré sola a mi madre? – mirándome con desprecio, volteo los ojos a otro lado… a leguas se nota que no le agrado para nada… y no es como que ella tampoco lo haga… en este momento no me puedo concentrar más que en mi madre… que puedo hacer con ella…
Como evito que pase todo esto… y aunque la solución no sea tratar de evitarlo… como… ¿Cómo asimilas la idea de ver morir a tu madre y la aceptas? ¿Cómo puede hacer eso un hijo? Es sencillo… no es posible, he buscado, he intentado… lo he hecho todo, pero nada funciona… y cada vez es más doloroso verla perecer una y otra… y otra vez más… es como si el solo hecho de querer cambiar las cosas hacen que las termine empeorando en realidad…
Aun así… por ti mamá, lo intentaré una vez más… - ¡Acaria llévame de nuevo! – indiferente, me extendió su mano y chasqueo los dedos… una luz brillante se vio reflejada, lastimando un poco mis ojos… cerrándolos de inmediato era como ver el mismo sol… tras abrirlos y mientras mi vista se iba ajustando a la nueva luz… estaba en la playa…
- ¿mamá? – pregunté…, ya que estaba sola allí sentada sin compañía… me empecé a sentir extraña…, ya que en cada comienzo de mis recuerdos veía primero a mi madre… pero esta vez… no la encontraba por ninguna parte… donde estaba era muy alejado de alguna cabaña… tal vez vine sola hasta aquí? No… no recuerdo haber venido a esta edad sola a la playa… sin más remedio me senté en la orilla viendo como la marea mojaba ligeramente mis pies… realmente me siento sola… ¿Dónde está mamá? - ¡Gema! ¿Dónde estás!?-
Esa voz… es la de papá, levantándome y mirando entre la flora cercana a la costa… como se iban moviendo las ramas y hojas… se estaba acercando… - ¿papá, eres tú? – saliendo de la maleza… efectivamente era él, estaba completamente ensuciado por lodo y las diversas plantas que debió pasar para llegar hasta aquí… - Gema… Gema… hija mía, porque escapaste… - ¿dijo que escape? Vaya supongo que es un recuerdo que he olvidado… - lo… lo lamento papi – dije con voz tierna… realmente quiero despreocuparlo se lo ve muy angustiado como si me hubiera estado buscando por horas…
- tranquila pequeña… escucha, mamá me contó de su discusión, pero no te preocupes ella está muy preocupada por ti… ¿Qué dices si ya vamos a casa… está empezando a oscurecer? – Hmm… tal parece que había discutido con mamá y conociéndome debió ser por algo totalmente tonto, extraño saber cómo se sentía pelear con ella… han pasado varios años desde el último recuerdo que tengo de nosotras discutiendo por la última rebanada de pastel… daría lo que fuera por volver a esos momentos… pero no es momento para ponerme a pensar en ello, debo salir de esto como sea…
- si… vamos a casa papi, ya tengo mucho frío – dije para poder ir hasta donde estaba mamá… tras un parpadeo ya estaba allí… esta era nuestra casa de playa, mamá angustiada salió a recibirnos y con lágrimas en los ojos me abrazo muy fuerte… - no vuelvas a huir cariño… estaba muy preocupada de que algo te hubiera pasado… - poderla abrazar… y sentir ese aroma que solo ella tiene, se siente muy reconfortante… desearía poder permanecer aquí por siempre…
- ¿qué te sucedió en el tobillo cariño? – pregunto papá mientras me veía… al parecer me había cortado o… era más como si me hubiera raspado… debió suceder mientras estaba en la playa… ahora que la veo… me arde mucho… no me había percatado de ello… - se debió raspar en alguna roca Patrick, será mejor que la cure… - mi padre asintió con la cabeza, mientras mamá me tomo entre sus brazos y me llevo al baño…
- esto te dolerá un poco Gema… tienes que ser fuerte – aun hasta en las cosas más mínimas, se sentía ese cariño… y apoyo de mamá… - ¿ser tan fuerte como tú? – pregunte sonriente aguantando mis lágrimas en los ojos… sabía que sin importar nada de lo que haga en este momento cambiara lo que pasara al final de este recuerdo… uno puede pensar que después de tantas veces de haberla visto partir… la siguiente no dolería tanto… pero en realidad es más como si echaran limón en la herida que está abierta después de haberla abierto con un cuchillo que partió un limón… lo sé, soy muy mala poniendo metáforas… pero en este momento creo que me llevo el premio...
- yo no soy fuerte Gema… - ¿Qué? ¿Sigo en este recuerdo? Eso es muy extraño… normalmente siempre que intento hablar con ella… me hacen ir a otro lugar tras un parpadeo… y esta vez sigo aquí, esto es nuevo… tal vez esta vez lo estoy haciendo bien o finalmente morí y estoy en el cielo junto a ella… Cualquiera que sea la forma puedo hablar con ella… no debo desaprovechar este momento…
- lo eres mamá… y desearía ser como tú… - viéndome preocupada… puso alcohol en la herida e hice un pequeño gesto de dolor, acompañado de un suspiro por el ardor que sentí… - auch… - mi madre preocupada me miro a los ojos y pregunto – tranquila ya terminará pronto, cuando acabe todo estará bien… - sonriente dentro de mi ser… solo pensaba, aunque me duela esto… no me importaría quedarme aquí por siempre… a tu lado…
Sin darme cuenta empezaron a brotar las lágrimas, bajando por mis mejillas… solo me restaba cerrar los ojos y esperar que este sentimiento que invade mi corazón termine…- hija… ¿Realmente te dolió? Lo siento debes ser un poco más fuerte – tratando de volver a sonreír… la mire y susurrando le conteste – mamá, créeme que intento ser fuerte… créeme lo he intentado mil veces… pero… sin ti a mi lado me es imposible… te falle… lo lamento – tras un parpadeo… volví a cambiar de lugar… de nuevo… estábamos en el auto… camino al final del destino, la había hecho mal de nuevo…
Mamá… lo siento, no te pude salvar… ya es momento de darme… por vencida…
Cerré los ojos… y sentí que el tiempo se detenía… mientras escuchaba los frenos derrapar… y una gran bocina del camión al atropellarnos… acompañado todo esto del grito desgarrador de mi madre… gritando mi nombre…- ¡Gema! –
…
- Mamá!!! – grité desesperadamente… había vuelto a la realidad… Acaria estaba frente mío con esa maldita risa que tanto despreciaba… maldecía el solo hecho de siquiera escucharla, por más mínimo que sea… odiaba esa risa con toda mi alma… porque escucharla significaba que había fracasado una vez más…
Sin darme cuenta me había quedado sin fuerzas… no sentía mis manos… mi vista comenzó a nublarse… y Acaria pronunciaba algunas palabras… no la entendía por completo debido a que empecé a marearme… - Gema… … … … Sabes… … … … Como una hija… … … … Quedarás aquí… … … … Lo lamento… - ¿qué? No había entendido nada de lo que dijo… esto es malo… me siento demasiado débil... me… me falta… me falta el aire… no puedo… respirar
Empecé a toser demasiado… asfixiándome caí rendida al piso… revise mi mano… era sangre… no… no tengo fuerzas para continuar… allí… acostada sin nada de fuerzas, me lamentaba no poder continuar y finalizar de una vez por todas con este maldito sufrimiento que me hace agonizar…
Lo había intentado todo… había dado todo de mí… aun así, no conseguí hacer nada por ti mamá… perdón por ser la peor hija… lo único que quería era verte feliz… y poder estar contigo…
Antes de desmayarme por completo… mis labios suspiraron mi último aliento… - ma… má… -
…