Todo… se siente muy calmado para haber dejado de respirar… tal vez… estoy muerta… ni siquiera pude llegar a mi intento número diez… soy muy patética… merezco estar muerta… todo es muy brillante
- no estás muerta… o… al menos no por el momento… pero a este paso lo conseguirás si te sigues esforzando de esa manera mi niña… - levantándome despacio… observando el lugar… tengo dos preguntas… ¿Dónde me encuentro? Y… quién… ¿Quién dijo eso? Mirando el lugar… era un bello campo, con un lago totalmente hermoso con flores alrededor… y un bello atardecer…
Al menos ya sabía dónde estaba, definitivamente estaba muerta porque estaba en el cielo… santo cielo, es decir, todo este lugar es totalmente conmovedor y genial… pero… sigo sin saber quién fue la persona que me dijo esas palabras… - fui yo hija mía… - mire atrás mío y era una chica vestida de blanco con una corona de flores… su pelo era encantador… brillaba con desdén… era completamente dorado… como si fuera oro puro… sus ojos brillaban y eran iguales a los de Mark… cambiaban estos de color… aun así… no sabía quién era… debía mantener la guardia baja si no quería meterme en más problemas…
- perdón… pero… ¿Quién eres? – ella sonriente con una taza de té, recito un cántico:
“Sunλιοι της ελπίδας και της θεϊκής χάριτος, καθοδήγησέ με στη μεγάλη ειρήνη όπου είναι οι πεσμένες ψυχές, εγώ η θεά Άιντος σε διατάζει” (Soles de la esperanza y gracia divina, guíame hasta la gran paz donde se encuentran las almas caídas, yo la diosa Aidos te lo ordena)
Dijo… ¿Diosa Aidos? No puede ser… ella… ella es la diosa que creo el tren… el tren de las emociones ella fue… - si Gema… así es, yo fui quien creó el tren… el cual ha estado abandonado por un muy largo tiempo y gracias a ti empezó a funcionar nuevamente – mientras me decía eso… el paisaje se tornó oscuro, y todo lo que había a nuestro alrededor empezó a girar… hasta llegar a un par de grandes puertas custodiadas por dos guerreros que parecían implacables… ella continuo – sabes… mi hijo Mark te estima mucho… él fue quien me imploro por tu vida, realmente no quiere que te pase nada malo… al parecer estaba con tu amigo… el cual parece que tiene una gran suerte porque Frera se encariñó con él… jajá –
Sonriendo modestamente… al fin había escuchado reír alguien en un muy largo tiempo que no me molestaba en lo más mínimo… la risa de Acaria me tenía fuera de mis casillas… pero aun así gracias Mark… y gracias Robert
Era evidente supongo después de todo… por algo es la guardiana de la agonía… agonía era solo el hecho de escucharla reír a cada segundo… realmente fue muy frustrante
- Acaria puede tener una risa molesta… y realmente es muy cruel… pero es una de las tres hermanas del sufrimiento… junto con Frera guardiana de la Frustración y la más fuerte de ellas… Macera… guardiana del miedo, ellas juntas son las más fuertes y temibles de los guardianes que hay en los vagones… en el tren hay un total de cien guardianes… debes tener muy mala suerte para que te toque alguna de las tres… - dijo muy seriamente… supongo que tiene razón este día no había comenzado bien…
Al vernos llegar se arrodillaron ante la diosa Aidos allí, ella dijo otro cántico:
“ω μεγάλες πόρτες της ζωής, αφήστε αυτή την ταπεινή θεά να περάσει, συνοδευόμενη από αυτήν την ψυχή που ψάχνει τον δρόμο της για την ειρήνη, τη θεά Αηδό και την ψυχή του Γκέμα, σας παρακαλούμε, ας χαιρετίσουμε τους πεσόντες αδελφούς μας να έχουν δύναμη και να συνεχίζουν το πεπρωμένο μας” (oh grandes puertas de la vida dejen pasar a esta humilde diosa, acompañada de esta alma que está en busca de su camino hasta la paz, la diosa Aidos y el alma de Gema te lo suplicamos déjanos saludar a nuestros hermanos caídos para tener fuerzas y continuar con nuestro destino)
Las enormes puertas empezaron abrirse y de ellas salía un señor… que se parecía mucho… tal vez demasiado a Ascent… no… él es Ascent… - ¡Ascent! – grité con emoción… fui corriendo hasta donde estaba… era un señor de muy avanzada edad con un bastón… él recibiéndome con una sonrisa muy grande me saludo…
- veo que ya se conocen… Ascent, Gema – el muy calmado le contesto – así es madre… Gema entró a mi vagón de inicial – ella muy feliz asintió la cabeza… - ahora comprendo… me alegra que haya sido así, Ascent es uno de los mejores vagones para comenzar… si no es el mejor…, ya que es un muy buen guardián eh hijo… trata de manera especial guiándolos por el camino ayudándolos a que mejoren… esa es la actitud que desearía para cada uno de mis hijos… pero… -
Poniendo una cara de preocupación la diosa prosiguió – hace mucho tiempo, todos los guardianes y guardianas cumplían a la perfección su función teniendo el mismo poder cada uno… pero un día… Macera se dio cuenta de que sus poderes incrementaban mientras más almas… mientras más vidas se perdían, así que dejaron de ayudar a los mortales y en vez de guiarlos… los empezaron atormentar para que fallaran en su misión y así mejorar solo ellas… fue muy destrozo todo lo que paso después, junto a sus hermanas hablaron y se convencieron para volverse las guardianas más fuertes… zaceando su sed de poder arrebataron varias almas… en este momento el poder de Macera está casi igualando al mío… fui demasiado soberbia al no pararlas a tiempo, después de ello todos los guardianes siguieron el camino de las tres hermanas para poderse volver más fuertes… el único que ha continuado como en el inicio es mi fiel y leal hijo… Ascent… -
Me quede plasmada y en silencio… realmente había una historia de trasfondo que no sabía, la cual es muy interesante realmente quisiera aprender más sobre la historia del tren, sus guardianes y la diosa Aidos…
- Ascent… ¿Me tienes listo lo que te encargue con anterioridad? – el muy sonriente asintió la cabeza en señal de que lo había realizado a la perfección, su destello en los ojos lo decía… lo que sea que haya hecho lo había conseguido…
Pronto empezamos adentrarnos de la gran estructura que resguardaban aquellas puertas… - perdón, pero… ¿A dónde nos estamos dirigiendo? – pregunte sin entender nada…, ya que no sabía por lo menos la razón de que haya aparecido junto a la diosa…
- Gema… - dijo la diosa sonriente – no te puedo decir que vamos a hacer aquí, pero si te puedo explicar una pequeña cosa… las puertas de la vida resguardan las almas que se han marchado de este mundo en este lugar… lo llamamos “infinitum”, ya que su espacio es infinito como su nombre, aquí en este gran almacén están todos los hombres y mujeres de todo el mundo y de todo el tiempo hasta este día –
Yo aún desconcertada no sabía la razón por la cual había llegado a este lugar… seguía cuestionándome que pasaba…
- Diosa Aidos… comprendo aquí están todas las almas humanas de la historia… pero sigo sin entender ¿por qué me trajiste hasta aquí? Ya que en este instante antes de despertar estaba rindiendo mi prueba ante la guardiana Acaria… aún no sé cómo resolver el dilema que tengo… necesito arreglar mi problema con mi madre que pareció hace un tiempo… y no puedo quitar ese maldito sentimiento de mí cada vez que se va… -
- Gema… Ascent y yo estamos al tanto de lo que está sucediendo… Mark me contacto muy angustiado y preocupado por ti… dijo que estaba seguro de que no lo lograrías… así que decidimos darte una pequeña ayuda… podríamos darte la solución, o mejor aún traerte la solución hasta ti –
¿Hasta mí? No entiendo a qué se refiere… Ascent está sonriente junto con la diosa Aidos… pero no entiendo muy bien ¿por qué? – tal vez… deberías mirar allí, dinos… ¿Quién es?
- quien es ¿Quién? - dije mientras daba media vuelta… solo para toparme con la silueta de una persona… a lo lejos… no lograba distinguir de quien se trataba…
Pero saliendo lentamente de las sombras la vi… era… mi… ERA… MI…